martes, 29 de octubre de 2019

La maldición de Ondina

Recuerdo que en la facultad, estudiando en Fisiología la respiración, una profesora nos habló de la maldición de Ondina, y de cómo gracias a las estructuras del tronco del encéfalo podemos respirar sin ser conscientes de ello. Si tuviéramos que pensar en respirar no haríamos mucho más en la vida, y lo que es peor, moriríamos mientras dormimos. Me impresionó tanto saber esto que por eso hoy os presento la leyenda de Ondina y el síndrome de Ondina.
En la mitología griega (griego antiguo νεράιδα neraida 'ondina'), se llamaban ondinas a las ninfas acuáticas Náyades de espectacular belleza que habitaban en los lagos, ríos, estanques o fuentes al igual que las Nereidas mitad mujer y mitad pez. El origen de Ondina se puede encontrar en otras culturas e incluso con mayores detalles que dan más sentido a la historia.

Ondina es la heroína de una leyenda alsaciana. A su nacimiento todas las hadas del vecindario se reúnen en torno a su cuna y le proporcionan muchas cualidades. Su abuela, que también es hada, le proporciona una persistencia excepcional. Un día, Ondina es raptada por un joven noble que consigue enamorarla hasta tal punto que rehúsa ir a ver a su madre enferma. Como castigo, su abuela la condena a amar por siempre al joven noble. Este, cansado de ella, finge creer que esta le ha engañado con otro. Le dice que no la creerá hasta que no le traiga un jarrón enorme lleno de agua del río Niddeck. Tras tres días de marcha llevando ese enorme peso, Ondina cae exhausta al agua mientras rellena el jarrón. Su abuela, el hada, va a rescatarla y para evitarle continuar sufriendo a causa del noble, la transforma en una ninfa protectora de las aguas del río Niddeck, y es por ello que en días de tormenta se puede ver reflejada la imagen de la joven en las cascadas del río. Por otro lado, existe otra variación de la historia que nos cuenta que el noble sí la engañó, pero en esta situación la maldición no cayó en ella sino en él. Fue de tal forma que una noche que el joven mientras dormía, dejó de respirar y murió.

En la mitología germánica, Ondina era una ninfa del agua. Era muy hermosa y, como todas las ninfas, inmortal. La única amenaza para la felicidad eterna de las ninfas era enamorarse de un mortal y dar a luz al hijo fruto de la relación. Eso significaba la pérdida inmediata de la inmortalidad.Ondina se enamoró de un audaz caballero (Sir Lawrence) y se casaron. Tras pronunciar los votos, Sir Lawrence dijo: “Que cada aliento que dé mientras estoy despierto sea mi compromiso de amor y fidelidad hacia ti”. Un año después del matrimonio, Ondina dio a luz al hijo de Lawrence. Desde ese momento, ella comenzó a envejecer. Mientras el atractivo físico de Ondina se iba desvaneciendo, Lawrence perdía el interés en su mujer.Una tarde, mientras Ondina estaba caminando cerca de los establos, escuchó el ronquido familiar de su marido. Cuando entró al establo vio entonces a Sir Lawrence recostado en los brazos de otra mujer. Ondina despertó a su marido rápidamente, le señaló con el dedo y pronunció su maldición: “Me juraste fidelidad por cada aliento que dieras mientras estuvieras despierto y acepté tu promesa. Así sea. Mientras te mantengas despierto, podrás respirar, pero si alguna vez llegas a dormirte, ¡Te quedarás sin aliento y morirás!  Sir Lawrence se vió condenado entonces a mantenerse despierto para siempre… Esta historia, es el motivo de que el Síndrome de Hipoventilación primaria, se llame también "Síndrome de Ondina".

El síndrome de Ondina, técnicamente llamado síndrome de hipoventilación central congénita (SHCC) o hipoventilación alveolar primaria, y coloquialmente la maldición de Ondina, es un trastorno respiratorio que es fatal si no se trata. Las personas que sufren de la maldición de Ondina clásicamente sufren de paro cardiorrespiratorio durante el sueño. El SHCC es congénito o desarrollado debido a un trauma neurológico severo al tronco cerebral
Esta es una forma muy rara y grave de fallo del sistema nervioso central, que implica un fallo congénito del control autónomo de la respiración. Aproximadamente 1 de cada 200.000 niños nacidos vivos padecen los síntomas. En 2006, sólo había alrededor de 200 casos conocidos en todo el mundo. En todos los casos, los episodios de apnea se producen durante el sueño, pero en algunos pacientes, en el extremo más grave del espectro, la apnea se produce también durante la vigilia.

.Sin establecer el año, en Roma se publicó un libro de temática ocultista llamado el Grimorio del papa Honorio, acá se mencionan a las Ondinas y se invoca su poder para protegerse de una posible muerte ocasionada por ahogamiento. En el libro, se puede encontrar una oración que al recitarla llama la fuerza de los elementales y la persona queda cubierta de su magia:
Los espíritus elementales, llamados así porque su morada está en los cuatro elementos, se clasifican en cuatro clases, y son los siguientes: los Silfos, que pueblan el aire; los Gnomos, que moran en las profundidades de la tierra; las Salamandras, que se hallan en el fuego, y las Ondinas, que viven en el agua.
En éste mismo texto, se puede encontrar una oración, que según el autor, genera el favor de estos seres y evita que el hombre imbuido en esta magia sea muerto por ahogamiento o que naufrague bajo las inclemencias del tiempo.


http://elmalignodedescartes.blogspot.com/2009/03/la-maldicion-de-ondina-mitologia-y.html
https://www.elpensante.com/alsaciana-de-ondina-otra-tragica-historia-de-amor-griega/

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