lunes, 24 de mayo de 2021

4 meses sin Baco

Han pasado ya 4 meses desde que te fuiste. No sé cómo ha podido pasar tanto tiempo y cómo me voy acostumbrando a que no estés. Es verdad que tus hermanos me ayudan a no sentir tanto el vacío que has dejado, y que voy aceptando que lo que pasó tenía que pasar y que por muy culpable que me sienta por no haber hecho las cosas de otra manera en realidad nada habría podido evitar tu muerte.

Miro tus fotos y tus vídeos de cuando eras tú, de cuando estabas bien, gordito y mimoso. Y me parece que estás ahí, que no te has marchado. Veo tu cara, tus miradas, tus manazas tiernas, tu barrigota enorme y no siento que hayas desaparecido. Te veo en las fotos, en tus hermanos, en tus cosas, en cada rincón que habitaste, hasta en mí misma estás tú. Permaneces eterno en todos esos lugares.

Sigo sin perdonarme tu larga enfermedad. Una parte de mí cree que te alargamos el sufrimiento, que tendríamos que haberte dejado marchar antes, pero creo que eso no nos ayuda a ti ni a mí. Creo que hicimos todo lo que pudimos, siempre con la mejor intención y siempre pensando en ti. En ningún momento me olvidé de que tu sufrimiento era lo que más contaba y no el mío. Que no te quería alargar la agonía, que tendrías un final digno. Pero sabes que soy débil y cada comentario de cada persona cuestionando todo lo que hacíamos me sembraba la duda. ¿Lo estaré haciendo bien? ¿Estoy pensando en él o en mí?. Pero tus ojos me miraban con ganas de seguir, tu mirada intensa seguía brillando en ellos, volviste a comer, tu cuerpo aguantaba, no podía decidir tu final cuando las veterinarias no se lo planteaban y creían que había esperanza. Tú sabes que lo hablábamos, que yo sabía lo que había en juego y varias veces pensamos en si valía la pena seguir o no, pero ellas también te veían luchar y creían en ti y en la ciencia.

Pero hasta para morirte fuiste terco y orgulloso, tu eres un ser único y hasta el final lo fuiste. Te agarraste a la vida con fuerza, en contra de todo pronóstico, dejándonos desconcertadas a las que te cuidábamos, hasta que ya lo dejaste claro, y las palabras de tu veterinaria fueron cristalinas "ya no puede más, no es justo hacerlo esperar". Hasta para morirte fuiste especial, hasta tu marcha fue extraña y única, yo con el coronavirus y sin poder estar contigo, sin ver tu cuerpo inerte. Quizá las cosas fueron así porque no querías que te viera sin vida, porque querías que te recordara siempre con tus más de 9kg y tu vitalidad y tu amor. No como al final, no muerto.

Creo que con Simba pude aceptarlo mejor porque estuve con él, porque la decisión no fue tan abrupta, fue un final sereno y dulce como él lo fue. Y tu final fue diferente, porque tú eras tú. 

Te prometo que no voy a culparme más, que no voy a seguirle dando vueltas a si debí insistir en hacer tal prueba o tal tratamiento, que lo voy a aceptar. Nunca es fácil asumir una pérdida y una responsabilidad así, decidir una muerte al final. Solo espero que estés bien allá donde estés, que tu final fuera digno y que tuvieras una buena vida junto a mí.

Baco, mi fiel escudero. 




jueves, 20 de mayo de 2021

Enseñar lo bonito, exhibir lo feo

Hemos normalizado que las redes sociales estén hechas para enseñarlos a gente guapa y joven hacer bailecitos y poses, que muestren sus bonitas casas, su ropa y zapatos de lujo, sus perritos de raza en bolsos de Vouitton y sus comidas de restaurantes exclusivos.

Nos parece estupendo este despliegue de lo bonito, de la vida de color de rosa, del lujo indecente y de la belleza por la belleza sin más. Hasta el punto de que esto es tendencia, con miles y millones de personas que siguen a estos influencers para ver lo bonito, lo agradable, lo inalcanzable, lo soñado, lo que jamás tendremos pero que soñamos poseer algún día. El voyeurismo del lujo y lo bueno, la contemplación acrítica y compulsiva de lo que se filtra (literal y metafóricamente) para que lo veamos perfecto y sin tacha. 

Eso nos parece bien, no nos parece indecente ni nos molesta. Pero si alguien en redes sociales muestra algo desagradable, algo feo, algo humano en definitiva, nos molesta. Incluso lo escabroso y lo sádico tiene éxito, se hace viral y se habla de ello. Pero de lo humano, de la tristeza, la normalidad, la enfermedad, no queremos saber nada. A menos que esté adecuadamente suavizado y edulcorado con frases motivacionales vacías de Mr Wonderful.



Nos gusta cotillear la vida de los ricos y bellos, colarnos en sus casas, imitar sus maquillajes y modelitos, pero huimos de lo que les pasa a nuestros grises semejantes que visten de mercadillo y viven en bloques de cemento. Es comprensible, necesitamos evadirnos. O quizá no sea una inofensiva evasión, sino una alienación, el deseo de desvincularnos de lo que somos, de nuestra realidad y de comprometernos con ella. No me enseñes niños con hambre, ni animales maltratados, ni gente deshauciada, ni gente en campos de refugiados, deja que me deslumbren la base de maquillaje de la cantante famosa y bella y los músculos del actor rico. Deja que no piense en las cosas que están mal en el mundo porque estoy cansado de luchar por lo mío. 

No me enseñes la realidad porque no estoy dispuesto a cambiarla, deja que me pierda en el ensueño narcotizante de lo que me gustaría que fuera.

Y por eso, lo bonito se enseña y "lo feo" se exhibe, de forma peyorativa.



martes, 11 de mayo de 2021

La vocación es una mentira

 En el sentido etimológico, la vocación es un llamado (del latín vocatio, sobre vocātus, participio del verbo vocāre, por «llamar», y el sufijo -ción, al respecto de -io, como agente de acción y efecto).​ Durante mucho tiempo ha designado el llamado a participar de la vida consagrada (sacerdocio, monacato, etc.). El concepto tiene sus raíces en la Biblia y se correlaciona con el tema de la escucha. Hoy esta palabra se usa en un sentido más amplio para designar la llamada que las personas pueden sentir por una misión particular: humanitaria, profesional, espiritual, científica, etc.



El ser humano, al vivir en comunidad y no ser un ente aislado a sus circunstancias, se determina por el medio en el que vive, por lo que esto es una condición importante en el momento de comprender y seguir una vocación. Desde la psicología, existen diversas teorías sobre cómo se desarrolla o se orienta una persona hacia una u otra elección de carrera o empleo.La vocación profesional es un llamado que parte desde quiénes somos, qué queremos entregar al mundo y cómo nuestras propias experiencias y habilidades nos permiten llegar a eso.

Desde el establecimiento de la orientación vocacional en 1908 por parte del ingeniero Frank Parsons, el uso del término «vocación» ha evolucionado. Se lo define como "el deseo de emprender una carrera, una profesión o cualquier otra ocupación o actividad cuando todavía no se han adquirido todas las aptitudes o conocimientos necesarios".


Existen enfoques o modelos de orientación vocacional que asumen los principios y conceptos de la psicología de los rasgos psicológicos, de la psicología fenomenológica, de la psicología cognitiva o del psicoanálisis entre los principales. Estas teorías simplifican la comprensión y construcción de la vocación a elementos simples y con base éstos formulan soluciones también simples. Esta concepción simplificadora de la subjetividad humana se expresa en aquellas concepciones positivistas, funcionalistas o estructuralistas de la orientación vocacional.

Hay quien defiende que hoy en día la orientación vocacional es más un negocio que una actividad educativa. Esta se reduce a la aplicación de pruebas vocacionales (inventario de intereses y tests de capacidades diferenciales), lo cual es una simplificación de la concepción del ser humano, de su subjetividad y personalidad. 



La orientación vocacional simplificada a la información profesional concibe al ser humano como un conjunto de habilidades o competencias profesionales. En este marco, no importan sus emociones, valores, sentido de vida, su identidad y su realización personal. Sólo importa adiestrar las habilidades que le permitan ajustarse al medio ambiente, es decir para desempeñarse y adaptarse al mercado laboral. Este mercado va dirigido a mejorar y engrandecer los réditos de las empresas, que para desarrollarse requieren habilidades efectivas más que la realización personal de los trabajadores. Para las empresas la realidad se reduce al mercado, todo es mercancía, cualquier cosa o actividad debe ser eficiente y debe generar ganancias. En esta dirección, la orientación vocacional está pensada en función de las empresas y no en el desarrollo personal ni en la satisfacción vocacional de los trabajadores profesionales.

Es necesario redefinir y comprender la vocación no como un elemento simple y manipulable por el mercado, no como una inclinación o habilidad profesional, sino como una formación psicológica que expresa la orientación del sujeto a realizar una obra específica en la realidad. En esta dirección, la profesión no es el objetivo, sino el medio que ayuda a realizar esta obra que marca el significado que tiene la vida de la persona en la comunidad.


Desde pequeños nos preguntan qué queremos ser de mayores, pero en realidad lo que nos preguntan es en qué queremos trabajar y cómo vamos a ganarnos la vida. Por tanto en este contexto social la vocación no es una respuesta a una "llamada interna" del sentido de identidad y del sistema de valores del individuo, sino a las necesidades del mercado laboral y de entrar en el mismo y ser una persona productiva. Así entramos desde niños en la rueda de cosificarnos, de mercantilizarnos, de vender nuestro tiempo y nuestras esperanzas al mercado. No importa que quieras ser artista, que tus valores sean los de cuidar la naturaleza y la vida, sino que eso encaje en una carrera profesional de la que puedas vivir. Por tanto, la vocación es algo que se construye desde la sociedad capitalista como la  profesión que vas a elegir para pagar las facturas que te permitirán estar en el sistema. Muchas veces la carrera elegida es el mal menor, la que reusulta menos desagradable o simplemente la que tenemos la oportunidad de coger (porque no todos tienen las posibilidades de acceder a todas las profesiones).

Nos dicen que "la profesionalidad no es suficiente cuando no existe pasión, compromiso y curiosidad" y que esto depende de la vocación, como si la llamada vocación pudiera superar los contratos precarios, los sueldos miserables y el hastío de la sobrecarga y las tareas rutinarias mágicamente. Con la excusa de la vocación queremos tapar las carencias del sistema, justificar las perversiones del mismo, hacer que los llamados a ejercer esa carrera se resignen a las malas condiciones de trabajo. Y eso no es vocación es sobreadaptación al sistema. Ahí no hay llamadas ni respuestas a las necesidades de realización del ser humano, sino todo lo contrario. Es una llamada a matar lo que nos hace humanos y a agachar la cabeza. 

 


https://es.wikipedia.org/wiki/Vocaci%C3%B3n

https://es.wikipedia.org/wiki/Orientaci%C3%B3n_vocacional

https://www.universia.net/es/actualidad/orientacion-academica/vocacion-profesional-concepto-e-importancia-cifras-1164809.html

http://www.scielo.org.bo/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2223-30322016000100004#:~:text=Para%20la%20Psicolog%C3%ADa%20y%20las,una%20Carrera%20o%20profesi%C3%B3n%20determinada.&text=Desde%20esta%20perspectiva%2C%20la%20vocaci%C3%B3n,la%20inclinaci%C3%B3n%20hacia%20una%20profesi%C3%B3n.

miércoles, 5 de mayo de 2021

El asesinato de Desdémona

 DESDEMONA

(dolce) 
Mio superbo guerrier! Quanti tormenti, 
quanti mesti sospiri e quanta speme 
ci condusse ai soavi abbracciamenti! 
Oh! com'è dolce il mormorare insieme: 

(come una voce lontano)

te ne rammenti! 
Quando narravi l'esule tua vita 
e i fieri eventi e i lunghi tuoi dolor, 
ed io t'udia coll'anima rapita 
in quei spaventi e coll'estasi in cor.

OTELLO 
Pingea dell'armi il fremito, la pugna 
e il vol gagliardo alla breccia mortal, 
l'assalto, orribil edera, coll'ugna 
al baluardo e il sibilante stral.

DESDEMONA 
Poi mi guidavi ai fulgidi deserti, 
all'arse arene, al tuo materno suol; 
narravi allor gli spasimi sofferti 

(dolce)

e le catene e dello schiavo il duol.

OTELLO 
Ingentilia di lagrime la storia 
il tuo bel viso e il labbro di sospir; 
scendean sulle mie tenebre la gloria, 
il paradiso e gli astri a benedir.

DESDEMONA 
Ed io vedea fra le tue tempie oscure 
splender del genio l'eterea beltà.

OTELLO 
E tu m'amavi per le mie sventure 
ed io t'amavo per la tua pietà.

DESDEMONA 
(dolce)
Ed io t'amavo per le tue sventure 
e tu m'amavi per la mia pietà.
Otello, Verdi


((Con dulzura)¡Mi soberbio guerrero! /¡Cuántos tormentos y esperanzas/
nos han llevado a este suave abrazo!/¡Oh! ¡Qué dulce es murmurar juntos:/
¿recuerdas?/Cuando me contabas tu vida de exilio,/
y tus largos dolores.../yo te escuchaba arrebatada/y con el corazón extasiado.
//Yo te pintaba el fragor de la pelea /y el gallardo arrojo en el asalto,/
agarrado como una horrible hiedra, 
/a las murallas, entre sibilantes dardos.//Me guiabas hacia las ardientes arenas, /a tu tierra materna;
/y narrabas los sufrimientos padecidos/y las cadenas y el dolor del esclavo.//Bañaban mi narración tus suspiros 
y las lágrimas de tu bello rostro;/descendían sobre mis tinieblas /la gloria y el paraíso para bendecirme.
//Y yo veía entre tus sienes oscuras/resplandecer la belleza del genio./Y tú me amabas por mis desventuras
/y yo te amaba por tu piedad./Y yo te amaba por tus desventuras/y tu me amabas por mi piedad.)
https://www.youtube.com/watch?v=9DxKuN0pF6g

Cuando Verdi se encerró a escribir una ópera basada en el Othello de Shakespeare, inicialmente quiso titularla "Iago", dado que el Otello de Rossini todavía gozaba de un gran éxito. Atraído por la maldad de un personaje manipulador y obsesivo, Verdi, finalmente aunque tituló a la obra "Otello", le regaló algunas de las páginas y frases musicales de la obra. Su plan perfecto lleno de mentiras y estrategias, conducen a la desintegración de un Otello obsesivo y celoso, así como a la muerte de Desdémona. Sin embargo esta obra debería considerarse más bien como la tragedia de la calumnia y del asesinato de una mujer inocente, Desdémona, a manos de los celos de Otello instigados por Iago.



La obra de Shakespeare comienza con la escena en que "el moro" Otelo, general al servicio de Venecia, ha conquistado el amor de Desdémona, hija del senador veneciano Brabantio, relatándole sus gestas y los peligros por los que pasó; y luego se ha casado con ella. Brabantio le acusa ante el Dux de haber hechizado y raptado a su hija; pero Otelo explica de qué manera conquistó lealmente el corazón de Desdémona, y Desdémona confirma su relato. La historia de este enamoramiento es lo que se narra en el dueto de amor de Verdi arriba referido, una obra de gran belleza y uno de las cumbres de la ópera del siglo XIX. 

Al llegar la noticia del eminente ataque de los turcos contra Chipre, Otelo tiene que partir a la guerra, llevándose consigo a su esposa. Mientras esto sucede el alférez Yago, que ha sido sustituido en del cargo de lugarteniente por Casio, guarda un intenso resentimiento hacia Otelo e idea un plan para vengarse, que no es otro que inducir en Otelo sospechas de que Desdémona le ha sido infiel con Casio con una red de mentiras y malentendidos que finalmente llevan al asesinato de ella y posterior suicidio de él.



Dejando aparte otras cuestiones capitales de la obra, a mí me llamó intensamente la atención la historia del enamoramieto de Otelo y Desdémona, la referida en el dueto ("y tú me ambas por mi desventura, y yo te amaba por tu piedad"), en el que claramente hablan de un acercamiento a través de la piedad de ella hacia las desgracias sufridas por él, un duro y curtido guerrero que ha vivido y cometido brutalidades sin fin. He ahí un ejemplo de una relación basada en la  inestabilidad y la asimetría, entre un hombre de otra raza y religión que fue esclavo, considerado inferior por la sociedad en la que vive, que se enamora de la belleza y la bondad de la hija de un poderoso, algo a lo que jamás pensó que podía aspirar. Y ella ama a la imagen del guerrero valiente y osado, del héroe hipermasculino al que seguramente su padre patricio y acomodado desprecia desde su clasismo y racismo. Frágil base para una relación que debería ser de confianza e igualdad, terreno abonado para que Yago culmine su venganza, observador y conocedor de la naturaleza humana como es. Sabe que la relación de Otelo y Desdémona es una relación sin bases firmes, basada en las inseguridades y carencias de dos seres vulnerables por diversos motivos, y por ahí ataca y vence.

De aquí podemos aprender que aparte de que Yago es inteligente y malvado, y Otelo un acomplejado, una relación de pareja no puede basarse en ideas preconcebidas sobre el otro ni en cubrir carencias traumáticas. Porque al final esas relaciones son parches mal puestos a problemas que acabarán por aflorar, a veces en forma de tragedia. 




http://www.kareol.es/obras/oteloverdi/otelo.htm

https://www.liceubarcelona.cat/es/temporada-2020-2021/opera/otello-verdi

https://www.pep-web.org/document.php?id=revapa.003.0001a

https://www.ecured.cu/Otelo#:~:text=trasmite%20esta%20tragedia-,Argumento,el%20amor%20de%20la%20joven.

domingo, 18 de abril de 2021

Sola, perduta, abbandonata...

 Sola, perduta, abbandonata

in landa desolata! Orror!
Intorno a me s’oscura il ciel.
Ahimè, son sola!
 
E nel profondo deserto io cado,
strazio crudel, ah,
sola, abbandonata, io la deserta donna!
Ah, non voglio morir!
 
Tutto dunque è finito.
Terra di pace mi sembrava questa!
 
Ah, mia beltà funesta
ire novelle accende –
strappar da lui mi si volea;
or tutto il mio passato orribile risorge,
e vivo innanzi al guardo mio si posa.
 
Ah, di sangue s’è macchiato!
Ah, tutto è finito!
 
Asil di pace ora la tomba invoco.
No, non voglio morir!
Amore, aita! No!

De la ópera Manon Lescaut, G. Puccini, libreto de varios autores sucesivos

(sola, perdida, abandonada/ en tierra desolada, ¡Horror!/ entorno a mí se ocusrece el cielo/ ¡ay de mí, estoy sola!/ y en elprofundo desierto me caigo/ desgarro cruel, ay/ sola, abandonada, yo, la mujer desierta/ ah, no quiero morir!/ Todo entonces ha terminado/ tierra de paz me parecía esta/ ah, mi belleza funesta/ ha encendido nuevas iras/ me querían arrancar de él/ ahora todo mi pasado horrible resurge/ y vívido frente a mi mirada se muestra/ ah, de sangre está manchado!/ ah, todo ha terminado!/ como descanso de paz la tumba invoco/ no, no quiero morir!/ amor, ayuda, no!)




Este aria final de Manon, cuando tras mucho luchar de forma incansable y denondada por su vida, por su paz y su amor acaba muriendo sola y abandonada en el desierto, transmite la angustia de la desesperación extrema. No sólo la de Manon en esta historia, sino que como toda gran obra toca sentimientos universales y profundos. 
La pimera vez que la escuché no pensé en la historia de la obra, pensé en mi propia angustia, en mi propia soledad, en la angustia y soledad del ser humano que se siente vencido por la vida, por los azares y reveses de la fortuna y que finalmente ya no puede luchar más.
El dolor de la soledad y de la incomprensión, la ausencia de la mano amiga, del abrazo, de alguien que enjugue tus lágrimas y te diga que no te preocupes, que todo va a ir bien, que vas poder seguir, que no todo está acabado. 
El grito desesperado de ¡no quiero morir! sabiendo que estás muriendo por dentro, que la vida carece de sentido pero que la última esperanza asoma persistente y atávica en el fondo del corazón porque la vida es lo único que tenemos y la muerte la certeza más grande.
La petición de auxilio que nadie va a escuchar enmedio del desierto del corazón humano, de la soledad inefable de quienes sufren, de la vida carente de asideros, de una sociedad individualista y descarnada que no recoge a quienes no pueden más. 

https://lyricstranslate.com/es/giacomo-puccini-sola-perduta-abbandonata-lyrics.html

lunes, 22 de marzo de 2021

Carta a Baco

Hoy hace 2 meses de tu muerte.

Intento no pensar en tu final, en tu larga y penosa enfermedad y en tu accidentada eutanasia. Intento recordarte como fuiste durante estos 12 años. Un gato único y especial, un ser extraordinario que tuve la gran suerte de tener a mi lado este corto periodo de tiempo. Corto, muy corto, porque después de conocerte ya la vida no será igual. 

Intento no pensar en si las decisiones que tomé fueron acertadas o no, en si te prolongué el sufrimiento inútilmente. Siempre hice lo que creía de verdad que era mejor para tí. Las veterinarias me decían que había una esperanza y nos aferramos a ella. Me decían que no estabas para dejarte ir. Yo no podía decidir tu muerte mientras quedara una esperanza, mientras tus enormes ojos color ámbar brillaban como dos faros en la larga travesía triste y nublada que surcamos juntos. Tus ojazos rebosaban vida y voluntad, aunque ya no eras el mismo. Sé que sufrías, que la enfermedad te devoraba, pero pensábamos que podías al menos ganar este asalto a la muerte y ganar unos meses de volver a ser tú mismo, ese ser lleno de vida, de amor y de voluntad de hacerse notar y que amaba comer y ser acariciado.

Pero nos equivocamos, Baco. Nos equivocamos, y tú no pudiste más. De repente, dentro del prudente optimismo que habíamos conquistado tras 4 semanas de sonda y varias dosis de clorambucilo, tu cuerpo llegó al límite. Derrame pleural, anemia galopante, el linfoma te estaba consumiendo. Me dijeron que ya había llegado el momento, que no era justo hacerte esperar más y que tenías que tener una muerte digna para liberarte de ese cuerpo antes magnífico y que ahora se había convertido en alimento para el cáncer.

Y no puede estar contigo porque hay una pandemia que nos afecta a los humanos y yo me había contagiado. No podía estar a tu lado mientras te marchabas, ni abrazar tus restos mientras se enfriaban ya inertes. Me permitieron tenerte en mis brazos mientras cerrabas los ojos por última vez, en la calle, y te entregué sedado a tu fiel veterinaria para que te liberase del dolor para siempre. No te volví a ver. Vi tus cenizas y las vuelvo a mirar pero no entiendo que sólo quede eso de tí.

Que tus ojos color ámbar, tu cuerpo glorioso, tus manos tiernas, tus garras firmes, tus orejotas llenas de cera, tus bigotes imponentes sólo sean ceniza, es una burla al destino. Ya no estás. Tu ausencia pesa más que el recuerdo de su presencia amorosa y arrolladora. El silencio que se ha hecho al callar tú es demoledor. Tú lo llenabas todo, tú eras enorme.

Tú, Baco, siempre estarás conmigo, pero me falta sentirte a mi lado. 




martes, 16 de marzo de 2021

Elizabeth Siddal, la musa y artista

Elizabeth Eleanor Siddall Rossetti (Londres25 de julio de 1829 - 11 de febrero de 1862), conocida también como Lizzie Siddall, fue una poeta, artista y modelo británica, retratada a menudo por los artistas de la Hermandad Prerrafaelita y especialmente por su esposo, el pintor Dante Gabriel Rossetti. 

Lizzie era capaz de leer y escribir, suponiéndose que sus padres le enseñaron. Desarrolló un amor por la poesía a una temprana edad, luego de descubrir un poema de Alfred Tennyson en un trozo de papel de periódico que había sido utilizado para envolver una porción de mantequilla; este descubrimiento inspiró a Lizzie para comenzar a escribir.



Siddal, cuyo nombre era originalmente escrito Siddall (fue Rossetti quien eliminó la segunda "l"), fue descubierta por Deverell en 1849 mientras trabajaba como modista de sombreros en una tienda de Cranbourne Alley, Londres. Ni ella ni su familia tenían aspiraciones o intereses artísticos. Fue empleada como modelo por Deverell y a través de él fue presentada a los prerrafaelitas. A sus veinte años, su alto y delgado cuerpo y cobrizo cabello la convirtieron en una de las primeras modelos "góticas" prerrafaelitas. En el principio de su carrera como modelo, se le permitía seguir trabajando en la sombrerería a medio tiempo, asegurándose así un salario regular incluso si el modelaje no funcionaba. Esta era una oportunidad inusual para una mujer de su tiempo.  William Michael Rossetti, su cuñado, la describió como "una de las criaturas más bellas, con un aire entre dignidad y dulzura con algo que excedía la modestia y la autoestima y poseía una desdeñosa reserva; alta, finamente formada con un cuello suave y regular, con algunas características poco comunes, ojos verde-azulados y poco brillantes, grandes y perfectos párpados, una tez brillante y un espléndido, grueso y abundante cabello oro-cobrizo." 


Ofelia, de Millais


Elizabeth Siddal fue la principal musa de Dante Gabriel Rossetti en la mayor parte de su juventud. Después de conocerla, la pintó constantemente, excluyendo así a casi todas las otras modelos y evitando que ella posara para los otros prerrafaelistas. Estos dibujos y pinturas culminaron con Beata Beatrix, pintada en 1863, un año después de la muerte de Elizabeth. Ella muerta tal como la encontró fue la modelo para dicho cuadro, que muestra a la Beatriz de Dante Alighieri orando en éxtasis. 

Rossetti la empleó como modelo desde 1853 sobre todo para sus cuadros de Dante y Beatriz, pero lo más numeroso y personal fueron bocetos a lápiz de ella en casa, comenzados en 1852 cuando se mudó con él a Chatham Place. La historia de amor entre Siddal y Rossetti fue bastante tumultuosa, actualmente se le consideraría una relación “tóxica”, llena de infidelidades, celos, manipulación, y promesas inconclusas. Desde ese momento se volvieron más antisociales, pasando el tiempo juntos encerrados embebidos en su amor y su arte. Como ella procedía de la clase trabajadora, Rossetti temía presentarla a su familia. Sus hermanas la criticaban duramente y este conocimiento de que no sería aprobado por su familia le hizo ir posponiendo el matrimonio. Además, Siddal empezó a sospechar que él quería reemplazarla por una musa más joven, lo que era en parte verdad, lo que contribuyó a empeorar su enfermedad y sucederse los momentos depresivos.



Después de comprometerse con Rossetti, empezó a estudiar con él. También pintó un autorretrato, que difiere de la belleza idealizada por los prerrafaelitas. Es significativo porque muestra cómo se veía a través de sus propios ojos, no idealizada. En 1855, el crítico de arte John Ruskin comenzó a patrocinar su carrera y le pagaba 150 libras al año por todos los dibujos y pinturas que realizara. Ella produjo numerosos bocetos y acuarelas, así como algunos óleos, que presentan los temas propios del prerrafaelismo con ilustraciones de las leyendas artúricas y otros temas medievales idealizados. También comenzó a escribir poesía, que fue bien recibida por la crítica. Tanto Rosseti como Ford Madox Brown la apoyaban y admiraban.

Un par de años después, Siddal renunció a la beca de Ruskin ante el agobiante control que sentía por parte del pintor y las complicaciones de salud y trabajo a las que se enfrentaba. Usando sus ahorros, viajó a Sheffield, el lugar de nacimiento de su padre, y se inscribió en la Escuela de Arte decidida a convertirse en artista por su cuenta. Siddal, harta de las infidelidades que aumentaron bastante cuando se mudó, terminó con la relación con Rossetti en 1858. Posteriormente, enfermó gravemente en la primavera de 1860. Su familia contactó a Ruskin y este avisó a Rossetti, quien se apresuró a estar con ella. Siddal y Rossetti se casaron el miércoles 23 de mayo de 1860 en la iglesia de Saint Clement en la ciudad costera de Hastings. No hubo familiares ni amigos presentes, y actuaron como testigos solo un par de personas encontradas en la ciudad. Durante los años anteriores ella había viajado a París y Niza por su salud, y al momento de la ceremonia estaba tan frágil que tuvo que ser llevada a la iglesia, a pesar de encontrarse a solo cinco minutos de donde se hospedaban.

Al finalizar su luna de miel, Lizzie se dio cuenta de que estaba embarazada, Rosetti inmortalizó esta etapa en su melancólico cuadro Regina Cordium. Ella estaba feliz, encantada con la maternidad, pero no pudo controlar su adicción al láudano, su hija nació muerta un 2 de mayo de 1861. La modelo cayó en una profunda depresión y su relación con Rossetti empeoró debido a las sospechas de sus frecuentes infidelidades.

Regina cordium, Rosetti


A finales de año había vuelto a quedarse embarazada, pero a los tres mese, el 10 de febrero de 1862 cuando Rossetti salió a dar su clase nocturna en el Working Men’s College vio que Lizzie había tomado su dosis habitual de láudano, dejando la mitad de la botella llena, pero al regresar descubrió la botella vacía junto con una nota suicida. Rossetti no pudo despertar a su esposa, murió al siguiente día; Lizzie tenía 32 años. Aunque la muerte fue declarada accidental, casi seguro fue un suicidio. Hay sugerencias de que Rossetti encontró una nota suicida y, consumido por la pena y el remordimiento, fue a ver a Ford Madox Brown, que le ordenó quemarla, ya que el suicidio entonces era inmoral, ilegal, habría traído el escándalo a su familia e impedido su entierro en un cementerio.

Antes de ser enterrada en el cementerio de Highgate, Rosetti escondió junto a su esposa en el ataúd un cuaderno con la única copia de sus poemas inéditos. En los años siguientes, Rosetti empezó a tener problemas en la vista y temía quedarse ciego. Empezó a obsesionarse con desenterrar su poesía y publicarla. Finalmente, él y su agente literario Charles Augustus Howell consiguieron un permiso de exhumación en 1869 para poder recuperar el cuaderno. Rosetti no se atrevió a estar presente y Howell le mintió asegurándole que el cuerpo de Elizabeth estaba intacto e incluso su cabello rojo había crecido y llenado el ataúd. Varios poemas estaban casi ilegibles, con las hojas roídas por los gusanos. A pesar de ello, los publicó junto con algunos nuevos en 1870.Los poemas recuperados fueron publicados y gozaron de un enorme éxito, él guardó el secreto de su procedencia durante muchos años.

Autorretrato, Elizabeth Siddal



Al igual que el resto de los prerrafaelitas, pintaba a menudo temas medievales y también escribía poemas que fueron publicados después de su muerte. Son poemas tristes, donde se habla de la inconstancia y fracaso del amor: “If the merest dream of love were true/ Then, sweet, we should be in heaven,/ And this is only earth, my dear,/ Where true love is not given” (“Si al menos el sueño del amor fuera cierto, entonces, querido, estaríamos en el cielo, y ésta es sólo la tierra, donde no existe el verdadero amor”). En varios de ellos ruega al cielo por su muerte y la anticipa: “Then sit down meekly at my side/ And watch my young life flee” (“Entonces siéntate dócilmente a mi lado y observa cómo huye mi corta vida”).



El cuadro más famoso para el que posó Siddal es la Ophelia de Millais. El personaje shakesperiano se confunde con Siddal en su locura, su belleza y su trágica muerte. Para pintarlo, Siddal tuvo que posar en invierno, en una tina, durante horas. Debajo había unas lámparas que calentaban el agua, pero que en cierto momento se apagaron y Siddal, sin quejarse, se fue enfriando poco a poco y se enfermó. Parte del impacto del cuadro es esta combinación tan perturbadora entre la belleza y la muerte. Quizás parte del realismo se deba a que la modelo casi muere de hipotermia. Su padre creía que Millais era responsable y lo forzó a pagar una indemnización para pagar al doctor. Se pensó que sufría de tuberculosis, pero algunos historiadores actualmente creen que es más probable que haya sido un malestar intestinal. Otros han sugerido que ella podría ser anoréxica, mientras otros atribuyen su pobre salud a una adicción al láudano o una combinación de ambos.

Elizabeth representa la historia de muchas mujeres de su época, todas las artistas que pasaron a la historia casi invisibles, casi desaparecidas. La obra de Elizabeth, sus deslumbrantes pinturas, merecen más atención que su personaje. Este reconocimiento, quizás, haría descansar al fantasma que atormentaba a Rossetti.

 




https://es.wikipedia.org/wiki/Elizabeth_Siddal

https://diariofemenino.com.ar/lizzie-siddal/

https://culturainquieta.com/es/arte/pintura/item/11510-la-historia-de-elizabeth-siddal-musa-pintora-y-fantasma.html

jueves, 4 de marzo de 2021

El duelo y el más allá

 Solo existen dos medios para manejar el temor ancestral que siente el hombre ante la muerte: el enfrentamiento compartido de la muerte ajena (ritualizaciones del duelo), y la negacion o el olvido de la propia muerte” (Lamas Crego y Filgueira Bouza, 1998).



El duelo es la reacción de la psique ante la pérdida de una persona, animal, objeto o evento significativo. Se trata de una reacción principalmente emocional y de conducta en forma de sufrimiento y aflicción. La intensidad y la duración de este proceso y de sus correlatos serán proporcionales a la dimensión y al significado de la pérdida. 

Se ha observado que la visión que tiene el individuo de la muerte provoca distinto tipo de vivencia del duelo. Así por ejemplo, cuando el doliente tiene esperanza en una vida futura como el "cielo" en la religión cristiana, la experiencia negativa de la pérdida se mitiga, pudiendo incluso, ser motivo de alegría y celebración. 



Cada cultura tiene sus propios rituales que influencian la expresión del duelo. Realizar estas prácticas brinda un sentido de estabilidad y seguridad. La muerte está asociada con diferentes rituales y costumbres para ayudar en el proceso del duelo. También brindan maneras de que la comunidad ayude al doliente. La muerte puede generar un sentido de caos y confusión. Los rituales y las costumbres brindan un sentido de rutina y normalidad. Otorgan indicaciones que ayudan a estructurar el momento que rodea a la muerte. Además, indican los papeles de las personas para este momento. Estos ritos dan la oportunidad al doliente de hacer más real la pérdida y, por otro, cumplen una función social, permitiendo compartir el dolor

Las personas que no han tenido la oportunidad de estar presentes en el fallecimiento, y no han podido acudir al entierro o al funeral de la persona fallecida, sienten más complicado el proceso de aceptación. Es como si la mente necesitara ver y participar de esta experiencia para marcar el inicio del duelo. En la lucha por que todo se mantenga igual, necesitamos evidencias que, aunque son dolorosas, también son necesarias y nos permiten poner en marcha procesos. De lo contrario, la mente se aferra a fantasías de continuidad.

Cada cultura tiene sus creencias respecto al sentido de la vida y lo que sucede después de la muerte. Esto advierte cómo las personas en esas culturas abordan la muerte. Como se ha dicho anteriormente, este trance puede ser más tolerable para las personas que creen en la vida después de la muerte. En términos generales, las creencias sobre el sentido de la muerte ayudan a las personas a comprenderla y afrontar su misterio.




 Los seres humanos siempre han tenido la esperanza de que haya vida después de la muerte. Desde distintos puntos de vista (la religión, el esoterismo y la metafísica) esta existencia continua hipotética tiene lugar en un ámbito espiritual, mientras que en otros casos, el ser puede volver a nacer en este mundo y comenzar el ciclo de vida nuevamente, probablemente sin recordar lo que ha hecho en el pasado. En este último punto de vista, tales renacimientos y muertes pueden tener lugar una y otra vez continuamente hasta que ingrese en un reino espiritual u Otro Mundo.

Todas las civilizaciones, desde tiempos prehistóricos han dejado rastros de creencias en una existencia después de la muerte, cada una con su propia percepción de la inmortalidad, del espíritu, de la retribución de las almas y del sentido de la vida. Así, la creencia en la supervivencia del alma, tanto como el respeto por el difunto, están en el origen de múltiples ritos funerarios.

Muchas religiones, ya sea que crean en la existencia del alma en el otro mundo, como el cristianismo o el islamismo y otros muchos sistemas de creencias paganas o de reencarnación, como muchas formas de hinduismo y budismo, creen que el estado del ser en la vida después de la muerte es una recompensa o un castigo a su conducta durante la vida terrenal.



Por lo tanto, cuando una persona está doliente por la pérdida de un ser muy querido, es más proclive y vulnerable a creer en la vida más allá de la muerte, puesto que estas creencias dan consuelo y esperanza y hacen el trance más llevadero. Lo malo es que hay quienes se aprovechan de esta vulnerabilidad y esta necesidad profundamente humana de creer en algo en estos momentos. Gente que busca lucrarse económicamente a través de rituales religiosos, chamánicos, paranormales, etc... que si bien pueden en un momento de confusión y sugestionabilidad en el que el doliente se aferra a un clavo ardiendo proporcionar un cierto consuelo, no dejan de ser soluciones temporales, parches que no revierten la pérdida. También es cierto que los rituales del tipo que sea pueden favorecer y desbloquear el duelo y eso siempre es de agradecer. 


https://www.cancer.net/es/asimilaci%C3%B3n-con-c%C3%A1ncer/manejo-de-las-emociones/duelo-y-p%C3%A9rdida/entender-el-duelo-y-la-p%C3%A9rdida

https://www.fundacionmlc.org/las-despedidas-simbolicas/

http://lahojadepsicodrama.es/muerte-y-duelo-rituales-terapeuticos/

https://es.wikipedia.org/wiki/Vida_despu%C3%A9s_de_la_muerte

martes, 2 de marzo de 2021

El exceso de confianza da asco

 "Donde hay confianza, da asco"

Esta frase hecha se suele utilizar cuando el exceso de confianza entre dos o más personas hace que el comportamiento o respeto entre ellos se pierda. Se refiere a un comportamiento inadecuado causado por una familiaridad excesiva en el trato en un contexto particular, por ejemplo burlas y bromas sobre aspectos personales que no siempre tienen que ser bien recibidos ni aceptados por parte del otro.



Una de las acepciones de "confianza" se refiere, de forma diferente a lo que se ha tratado previamente en este blog, a la familiaridad en el trato entre las personas. Para la psicología social y la sociología, la confianza es un hipótesis que se realiza sobre la conducta futura del prójimo. La confianza supone una suspensión, al menos temporal, de la incertidumbre respecto a las acciones de los demás. Cuando alguien confía en el otro, cree que puede predecir sus acciones y comportamientos. La confianza, por lo tanto, simplifica las relaciones sociales. 

Por otro lado, también podemos designar como confianza el grado de familiaridad o llaneza que tenemos en el trato con alguien, bien sea por amistad o por parentesco, y que se basa en un afecto recíproco. Por extensión, se llama también confianza cierta forma de familiaridad o libertad que llega a ser excesiva, al punto de ser desagradable e inapropiada.



Hay situaciones sociales en las que el exceso de familiaridad es poco deseable y puede causar incluso malestar y rechazo. Esto puede darse hasta en las relaciones más cercanas, cuando el respeto se pierde y se llega a tratar al otro con ironía, sarcasmo o burlas que, aunque en un prinicipio pueden parecer apropiadas en el contexto, dejan de ser graciosas y agradables para una de las partes. Un abuso del trato de confianza por una de las partes en la relación puede acabar con la misma. 

Es cierto que la confianza, en un grado adecuado al contexto social, facilita las relaciones y las situaciones, pero si no es adecuada o no es compartida por todas las partes, resulta molesta y obstaculiza y hasta puede romper la relación. Cada relación entre dos personas o un grupo tiene sus pautas y sus límites y cuando estos se ven forzados sistemáticamente esta relación puede estar en peligro. 



En mi caso, al ser una persona en principio desconfiada, rehúyo por sistema de los excesos de confianza y de trato familiar. No es algo que sólo me ocurra a mí, en general todos los seres humanos debemos trabajar y cultivar esa confianza, puesto que estamos depositando muchas cosas en el destinatario de la misma, y no puede otorgar a la ligera  ni se puede mantener sin esfuerzo y un respeto a la persona y a la misma relación. 

Cuando alguien se toma muchas confianzas conmigo automáticamente me causa rechazo. Porque normalmente esas confianzas se traducen en indiscreción, peticiones (de favores sobre todo) inadecuadas, bromas molestas o una larvada falta de respeto disfrazada de relajada hilaridad (llegar tarde, entorpecer las actividades, risas extemporáneas, de nuevo burlas más o menos bienintencionadas...). Y a mí me gusta andar sobre terreno firme. Las bromitas y las gracias están para cuando tienen que estar, y los comentarios jocosos o irónicos también (si es que tiene que estar, que es otra cuestión). Así que para mí lo más importante es el respeto primero, y las risas después. 

Ocurre que en ciertas actividades grupales (laborales, familiares, deportivas, solidarias, etc...) a veces el grupo tiende a la familiaridad de forma efusiva y algo precipitada, como si el grupo se abandonase con una alegría casi orgiástica al jolgorio y el entusiasmo que proporcionan la sensación de cohesión y de  pertenencia al mismo. Al mismo tiempo que el grupo se abandona a la alegría de la cohesión, puede haber un chivo expiatorio que cargue con las culpas de los aspectos no funcionales del mismo. Esa suelo ser yo, por mi desconfianza y mis características individuales. Y normalmente suelo huir de ese grupo puesto que eso es lo que es más fácil para la supervivencia del mismo. 

Y no pasa nada, así son las cosas y al menos me doy cuenta de ellas aunque de momento no sepa cambiarlas. 


https://es.wikipedia.org/wiki/Confianza

https://www.significados.com/confianza/

https://www.ailmalaga.com/es/top-5-refranes-espanoles-sobre-la-amistad/#:~:text=Donde%20hay%20confianza%2C%20da%20asco,por%20el%20exceso%20de%20confianza.

jueves, 25 de febrero de 2021

Polvo serán, mas polvo enamorado.

"Amor constante más allá de la muerte"

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo 



Se trata de un soneto de Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los más grandes poetas del Barroco español (siglo XVII). Cultivó todos los géneros literarios: narración, prosa política, teatro, poesía… pero destaca especialmente en esta última, con una enorme variedad de tratamientos: amorosa, crítica, satírica, burlesca, religiosa, moral, política, etc. Sin duda es el máximo exponente del conceptismo, una de las dos corrientes de poesía culta que encontramos enfrentadas en el Barroco.
Este poema recrea la pervivencia del amor más allá de la muerte, como indica su título, tema de inspiración petrarquista y que ya trató Garcilaso en nuestra lengua. El amante se imagina en la otra vida después de la muerte, pero manifiesta que su amor será eterno. Hay que tener en cuenta que en esta época el “yo poético”, que protagoniza la obra, es una máscara enamorada, no el sentimiento real de quien escribe.

El primer cuarteto describe el momento de la muerte. El segundo cuarteto detalla el viaje del alma hasta alcanzar la inmortalidad (en la otra ribera de la laguna Estigia y el río Leteo) y la persistencia de la memoria del amorLos tres versos del primer terceto explican la relación entre el cuerpo y el alma y el lugar que ocupó la pasión; y los tres del segundo terceto, en paralelismo con cada uno de los primeros, exponen su idea esencial del amor y su victoria final sobre la muerte.


Quevedo trabaja siempre sobre lo ya fabricado  (paráfrasis, traducciones, glosas…, escenas, gestos, tipos…, lenguaje petrarquesco, imágenes poéticas de rancio abolengo…) y sobre ese material se esfuerza, para dilatarlo, para intensificarlo, para pulirlo o para deformarlo.  Por tanto,el soneto es un precipitado de todo el lenguaje poético del siglo xvi, acumulado e intensificado por el poeta.

En la retórica general del Barroco y de Quevedo, que se asienta sobre una paradoja (vive lo que ha muerto); como un corolario de la segregación cuerpo/alma, después, otorgando a «alma» el significado que la ideología del Siglo de Oro prestaba a este término. El soneto se escribe desde una situación histórico-literaria muy concreta: la resistencia ideológica del poeta a aceptar nuevas posibilidades históricas, sobre todo a que todo perezca, particularmente a que se destruya, con la muerte, lo que hay de más «interior» y valioso en la tradición poética: el efecto del amor, la pasión, aquello que corre por nuestras venas y es hábito del alma. Para conseguir este logro, para vencer esta ley inapelable, el poeta echa mano de la literatura, de otro invento de la ideología animista, que ha de permanecer, como vemos, resonando para siempre.

La supervivencia de ese sentimiento de interioridad en el Barroco se logra por encima de la muerte como tránsito obligado y gozoso hacia otra vida. La íntima contradicción es ésa: la renuncia implícita a cualquier reencuentro con algo hermoso más allá de la vida, a algo que pueda compensar la pasión amorosa. Quevedo, que trabaja sobre un campo poético trillado —la herencia petrarquista—, exagera una vez más, tensa la postura heredada, la hiperboliza: la fuerza cósmica del amor ha roto las barreras de la vida humana, del tiempo, de la muerte…


https://www.espoesia.com/amor-constante-mas-alla-de-la-muerte-f-quevedo/

https://www.poesi.as/fq48078.htm

https://cvc.cervantes.es/literatura/quevedo_critica/p_amorosa/jauralde.htm

http://muchomasquelenguayliteratura.blogspot.com/2018/04/barroco-comentario-amor-constante-mas.html