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miércoles, 24 de julio de 2019

Casta diva

Casta Diva, che inargenti
queste sacre antiche piante,
a noi volgi il bel sembiante
senza nube e senza vel...
Tempra, o Diva,
tempra tu de’ cori ardenti
tempra ancora lo zelo audace,
spargi in terra quella pace
che regnar tu fai nel ciel...
Fine al rito: e il sacro bosco
Sia disgombro dai profani.
Quando il Nume irato e fosco,
Chiegga il sangue dei Romani,
Dal Druidico delubro
La mia voce tuonerà.
Cadrà; punirlo io posso.
(Ma, punirlo, il cor non sa.
Ah! bello a me ritorna
Del fido amor primiero;
E contro il mondo intiero...
Difesa a te sarò.



¡Casta Diva, que plateas
estas sacras antiguas plantas,
a nosotros vuelve el bello semblante
sin nube y sin velo!
Templa, oh, Diva
templa estos corazones ardientes,
templa de nuevo el celo audaz,
Esparce en la tierra esa paz
que reinar haces en el cielo.
Fin al rito, y el sacro bosque
sea limpiado de los profanos.
Cuando el numen airado y hosco
exija la sangre de los romanos
desde el druídico santuario
mi voz tronará.
Caerá, castigarlo puedo
(Mas castigarlo el corazón no sabe.
¡Ah! bello a mí retorna
del fidedigno amor primero,
y contra el mundo entero
defensa para ti seré.

Casta Diva es la principal aria de la ópera "Norma" de Vincenzo Bellini, en la que su protagonista Norma, druidesa gala, dirige una plegaria a la Luna. El libretto es de Felice Romani. Norma es una de las cumbres del bel canto romántico y uno de los papeles más difíciles de todo el repertorio lírico. El aria de la invocación a la Luna Casta Diva se sucede inmediatamente después de la entrada de la sacerdotisa druida Norma en el primer acto, cuando corta una rama de muérdago como ofrenda. 



Los druidas comenzaron a figurar de manera importante en la cultura popular con la primera llegada del Romanticismo. La novela Les Martyris (1809) de Chateaubriand, narra el amor fallido entre una sacerdotisa druida y un soldado romano; aunque la idea de Chateaubriand era el triunfo del cristianismo sobre los druidas paganos, la temática continuó dando frutos. En 1817 Giovanni Pacini llevó al escenario a los druidas en la ciudad de Trieste con una ópera acerca de una druidesa, La Sacerdotessa d'Irminsul cuyo libreto fue elaborado por Felice Romani. Para su libreto, Romani reutilizó algunos de los trasfondos pseudodruídicos para dar color al clásico conflicto teatral entre el amor y el deber que se refleja en la ópera "Norma". 
Las druidesas participaban de la consideración que se tenía de sus maridos druidas y se involucraban como ellos no solamente en los negocios políticos sino también en los asuntos de religión. Había templos en las Galias (donde transcurre "Norma") donde estaba prohibida la entrada a los hombres, siendo las druidesas las que ordenaban y arreglaban todo lo concerniente a los sacrificios y demás ceremonias religiosas. Disfrutaban sobre todo de la reputación de grandes adivinas y a pesar de que los druidas se mezclaban en augurios algunas veces, habían casi enteramente abandonado esta práctica a sus mujeres.

En la tradición celta, la existencia de mujeres druidas es explícita. Aparecen referencias a las Bandruaid, mujeres druidas, y aún más frecuentemente a Banfhlaith o Banfhilid. Según Seathrún Céithn, las vírgenes guardianas de los fuegos existieron en Irlanda hasta que fueron reemplazadas por las religiosas cristianas. Muchas druidesas aparecen de manera individual en las epopeyas Irlandesas. Además de las druidesas mujeres de los druidas, había algunas de ellas que vivían en el celibato, tales eran las vestales de los galos y otras que aunque casadas vivían religiosamente en los templos que servían, excepto un día del año que les era permitido juntarse con su marido. Una tercera clase estaba destinada a servir a las otras. Su principal empleo consistía en consultar los astros, sacar los horóscopos, y predecir lo futuro, comúnmente por la inspección de las entrañas de las víctimas humanas que ellas mismas degollaban.

Tácito menciona que en la Isla de Mona las mujeres corrían entre los guerreros, llevando vestidos funerarios, el pelo suelto y portando antorchas, mientras alrededor los druidas pronunciaban conjuros con las manos levantadas. Tácito no dice que esas mujeres fuesen druidesas, pero más adelante menciona una "profetisa" de los Bucteros, llamada Veleda, en tiempos de Vespasiano.
Pomponio Mela, en "De Chorographia" menciona a nueve Sacerdotisas vírgenes de la Isla de Sena, en Armórica, que conocían el futuro y emitian oráculos a los marineros, y que eran llamadas Gallicenae. Estrabón pone énfasis en el hecho de que las Gallicenae o Sacerdotisas Galas eran muy independientes de sus maridos, confirmando la existencia del matrimonio dentro del Sacerdocio. 

También conocemos la historia de Eponina, posible Sacerdotisa de Epona, casada con Julio Sabino, que tomo parte en la insurrección Gala del 69 d.c. Cuando fracasó, Julio Sabino se mantuvo escondido durante nueve años tras simular su suicidio. Eponina cuidó de él e incluso intentó obtener el perdón de Roma para su marido. Cuando Sabino fue capturado, él y Eponina fueron ejecutados por el Emperador Vespasiano. En esta historia parece basarse al menos en parte el libretto de "Norma".

A diferencia de las mujeres Griegas – consideradas un bien heredable – o las Romanas – controladas absolutamente por su padre o tutor, su esposo o su hijo, aunque con mayor libertad de movimiento que las mujeres Griegas -, la mujer Celta podía llegar a tener la máxima autoridad.

Morgana, considerada una druidesa.


Debe reconocerse que los druidas, como representantes de los conceptos religiosos y filosofía precristiana, reconocían la importancia del papel de las mujeres, así como el de la “Diosa Madre” suprema, símbolo del Conocimiento y la Libertad, sostén moral de la sociedad. No es extraño pues, que en las sagas Irlandesas la soberanía esté reflejada por una mujer. La unión entre el Rey y la Diosa era esencial. Se dice que las tribus del Norte de Britania, los Pictos, tenían sucesión matrilineal en su monarquía. La lista de reyes Escoceses e Irlandeses dicen descender de una mujer llamada Scota, de la cual existen dos tradiciones: en una Scota es hija de un faraón egipcio llamado Cingris, esposa de Niul, un sabio maestro y druida, que fue invitado a establecerse en Egipto. Otra tradición dice que Scota es la hija del faraón Nectanebo, y que se casó con Míl. Murió luchando contra los Dé Danaan y fue enterrada en Scota´s Glen. El nombre de Irlanda, Eire, es el de una Diosa Triple; sus hermanas eran Banba y Fótla. Cada Diosa pide a los Milesios que las recordasen bautizando la Isla con su nombre. Banba y Fotla fueron utilizados a menudo en poesía, como sinónimos de Irlanda, pero el  druida Amairgen prometió a la Diosa Eire que los hijos de Gael usarían su nombre como el principal del país. Así el país fue llamado Eire.
A partir de que el cristianismo se impone en todo el territorio de influencia celta, la mujer pierde el estatus del que disfrutaba, pasando a ser (según la nueva mentalidad cristiana) “un diablo tentador, cuyo único fin es arrastrar al hombre a las llamas del infierno”, y equiparando a las druidesas con la brujería.
Artemisa, diosa de la Luna, asimilada a los ritos celtas por historiadores romanos.

https://dunailline.org/2014/12/28/la-mujer-en-la-cultura-celta/
http://runamagica.blogspot.com/2011/07/druidesas.html
wikipedia

viernes, 22 de febrero de 2019

La diosa Sekmeth

"La más poderosa", "La terrible"; su nombre proviene de la raíz "sejem" (violento). Se encuentra entre los dioses que figuran en los Textos de las Pirámides. Se la representaba como una leona, o como mujer vestida de rojo con cabeza de león, sobre la que lleva el disco solar y el ureo, o con una corona rodeada de ureos; lleva flechas como armas. También aparecía como mujer con cabeza de cocodrilo o como el Ojo udyat. Toma aspectos de otras diosas, como Bastet o Hathor con quien se la confunde con frecuencia y a quien también se le da el papel de hija de Ra. Hathor y Sekhmet son una muestra de la idea egipcia del dualismo. Fue introducida en la tríada menfita junto con Ptah, de quien se la hacía esposa  y como madre de Nefertum.



El significado de su nombre es “La Poderosa”. El león representa la energía del Sol y manifiesta sus diferentes caras. Lo solar contiene el aspecto benéfico de lo curativo, lo fértil, lo cálido y el aspecto de lo hiriente, lo árido, lo que quema… El origen de la vida estaría implícito en el aspecto femenino de su cuerpo. En la mitología egipcia es la madre del dios Nefertum, el loto azul primigenio del que se eleva el sol en la creación. Por otro lado la serpiente presente en su corona solar simboliza la resurrección, el cambio de piel sustituyendo la vieja por la nueva.
La citada diosa con cabeza de leona corresponde a la Sakhmis de los griegos, es la terrible diosa de las guerras, que caracteriza un aspecto de Hathor cuando nos referimos al episodio en que, convertida en leona, defendió a su padre Ra de las conspiraciones humanas. Paradójicamente, se convertirá, con el tiempo, en patrona de los sanadores.





Es una deidad guerrera que, según el mito de La Lejana, se presenta como ojo solar destructor. Como diosa guerrera acompañaba al Faraón en el campo de batalla y lo protegía de sus enemigos. Llamada "Señora del Oeste" porque también tenía un aspecto funerario, estaba relacionada con Bastet, "Señora del Este",  y como tal era conocida como "La dama de las montañas de poniente". Poseía un lugar en la Sala del Juicio y era guía y protectora de los justos ante los peligros del Mundo Inferior; era soberana de la Cámara de las Llamas y se la llamaba "La que frena la oscuridad", aunque también era la que quemaba a los condenados. Era una diosa justa (mientras no hubiese batalla), siendo sobre todo la protectora del equilibrio o la justicia, llamado en el mundo egipcio como Ma‘at
Era diosa portadora de epidemias y enfermedades, que en realidad brotaban de las aguas estancadas antes de la llegada de la inundación; pero ayudaba a sanarlas. Fue llamada "experta en magia" pues sus conocimientos de brujería le dieron un lugar como sanadora, especialmente en la curación de fracturas, convirtiéndola en patrona de los médicos; sus sacerdotes formaban una casta de médicos sanadores que utilizaban diferentes prácticas para luchar contra las enfermedades. Para mandar sus miasmas, enfermedades y desgracias, elegía los días epagomenos, que eran considerados muy peligrosos, aunque también aprovechaba otras épocas de transición, como el final de una década e incluso el fin del día y el comienzo de la noche. Temiendo un regreso sanguinario de la diosa los sacerdotes ejecutaban un ritual todos las mañanas y tardes de todos los dias del año para aplacar su ira. Tenía siete emisarios temibles que personificaban las siete flechas que la diosa lanza contra sus enemigos. Otro título suyo es el de "Diosa del amor", como provocadora de pasiones. Era la más bella entre los dioses y su semblante era resplandeciente. Tenía además una función nutricia  para transmitirle al Faraón parte de su terrible poder. También era "Soberana del desierto" y de las serpientes y los leones. 
 Haciendo una analogía con el mundo chino, Sejmet era el taijitu (la representación del yin y el yang): según el Libro de los Muertos, era tanto una fuerza destructiva como creadora.





 

Al final del reinado de Ra sobre la Tierra la humanidad se burla de él y comienza a conspirar contra el dios que, temeroso de perder el dominio sobre su propia Creación, hace llamar a los dioses para pedirles consejo. Está dispuesto a castigar a los hombres que él mismo ha creado para evitar la pérdida de poder, pero necesita el consentimiento de los dioses primigenios. Estos le aconsejan que envíe a su Ojo en la forma de la diosa Hathor a castigarlos. Pero es tal la matanza que lleva a cabo, que el propio Ra quiere poner fin a los acontecimientos, considerando que el castigo ha sido ya suficiente y que su autoridad puede volver a ser la misma de antes. Es entonces cuando aparece otra forma aún más terrible de la divinidad, la de Sekmeth. Ra conoce la sed de sangre de la diosa y recurrió entonces a un ardid para salvar a la humanidad, llamó a sus mejores mensajeros, rápidos y silenciosos, y los envió sobre el Nilo hasta la primera Catarata, para recoger en la isla de Abu una gran cantidad de ocre rojo. Mientras sus mensajeros cumplían su misión, ordenó a todas las mujeres de su ciudad, Iunu, que prepararan cerveza suficiente para llenar siete ánforas gigantescas. Cuando los mensajeros regresaron, Ra les ordenó mezclar la tierra roja con la cerveza, que adquirió el color y la textura de la sangre. Cuando aún era de noche vertieron la cerveza sobre la tierra y al llegar el día, cuando Sekhmet se disponía a continuar con la matanza, encontró el lugar inundado del líquido rojo y creyó que era la sangre de sus víctimas. Bebió y bebió, y la cerveza la embriagó y la adormeció. Ese día no mató a nadie y su furia se calmó. 

Al ver a Sekhmet adormecida, Ra la llamó dulcemente. Según algunas fuentes, entonces Sekhmet se transformó nuevamente en Hathor y su naturaleza fue cambiada en amor, aunque generalmente se asume que se convirtió en Bastet, su hermana lunar con forma de gata, considerada como Diosa del Verde Oasis, la que trae belleza y compasión al mundo y cuyo templo se hallaba en Bubastis. Bast o Bastet era considerada una diosa mansa y bondadosa que representaba los poderes benéficos del sol, protector de Egipto. Su color, a diferencia de Sekhmet que era roja, es el verde del grano cuando crece en primavera.
Así, aunque fueran diferentes manifestaciones de una misma diosa, eran adoradas por separado.








En su honor, y recordando cómo fueron salvados, los sacerdotes de Iunu celebraban al inicio de cada año la "fiesta de la embriaguez", bebiendo cerveza teñida de rojo. El objetivo era mantener a la diosa aplacada. Aquí los teólogos jugaron con un paralelismo entre la leyenda de la diosa que se marcha de Egipto para volver después de un tiempo y la crecida del río. Además, el brebaje que preparan los dioses para engañar a Sejmet se derrama por el suelo y, mitológicamente, lo inunda, al igual que ocurre con las aguas del Nilo, personificando una variante agraria del mito del eterno retorno.

La relación de la diosa madre con las leonas parece comprobado que existe desde el Paleolítico: cueva de Les Trois Frères, en la Dordoña francesa, entre 18000 y 14000 a.C, también en el templo de la cueva francesa de Pech Merle, con la forma de una insólita figura roja conocida como la reina león; en lo alto de Yazilikaya, capital de los hititas, la imagen espectacular de la diosa madre de Anatolia de más de dos metros de altura.Aunque la diosa con cabeza de leona es feroz, parece ser que sus poderes eran usados desde la obediencia al padre, y, para proteger/defender; no existen documentos que hagan pensar que sea ella quien provoca los conflictos; además, también queda claro que puede ser engañada y olvidar sus propósitos. Incluso, podemos interpretar, que permite sustituir su furia y apetencia por la sangre humana por ese “estado alterado de conciencia” que proporciona el bebedizo de Ra.






Los antiguos egipcios, eran conscientes de lo artificial de idolatrar las imágenes y estatuas, objetos sin vida. Por eso hacían hincapié en el poder de la energía, creyendo que es posible llenar de vida, o energía un objeto material. En ocasiones solían realizar un ritual de Animación a ciertas estatuas, como por ejemplo algunas de la Diosa Sekhmet.
Son muchas las personas con testimonios sensoriales, (sueños, mareos, visiones, audición de respiraciones, subidas energéticas, sobrecogimiento…) a partir del contacto con algunas de las estatuas conservadas en el Museo Británico de Londres, pero sobre todo con la estatua ubicada en el pequeño recinto,ya mencionado, del santuario del dios Ptah (apenas visitado por turistas).





 http://www.egiptologia.org/mitologia/panteon/sejmet.htm

 http://egiptologia.org/?p=493
 https://web.archive.org/web/20100905144002/http://www.honremosaosiris.com.ar/sejmet-193.html
http://soyloboblanco.blogspot.com/2010/05/el-mito-de-sekhmet.htmhttps://atardeceresbajounarbol.blogspot.com/2013/06/sejmet-la-diosa-de-los-contrastes.htmll

miércoles, 19 de abril de 2017

Bastet y Sekmet

Bastet es una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad.
La diosa Bastet ya se encuentra en el panteón egipcio en la dinastía II. Su nombre significa “la de los Bas, que es el nombre de un frasco de ungüento que se empleaba en las ceremonias funerarias; esto quiere decir que esta diosa estaba relacionada con la protección del difunto en el Más Allá.

Se representaba bajo la forma de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato, que siempre lleva un sistro (instrumento musical) debido a que se piensa que le agradaba que los humanos bailaran y tocaran música en su honor.
Se la identificaba con la estrella Sirio, de quien se la consideraba Señora, y con la deidad sumeria Inanna. Según algunos eruditos, como M. Oldfield Howey, su nombre significa la desgarradora, pese a su carácter principalmente benigno.
A veces aparece como hija de Ra o Atum, y en otras ocasiones, forma tríada con Atum o Mahes "El León de Mirada Feroz" como esposos, y con Horhekenu como hijo. Desde el Imperio Antiguo es la madre del rey al que ayuda y protege para alcanzar el cielo.


Su culto se remonta a los primeros tiempos de la civilización egipcia, habiendo ganado notoriedad más tarde, y se la menciona en los Textos de las Pirámides y el Libro de los Muertos.
La antigua ciudad de Bubastis (hoy Zagazig, en el delta del Nilo) estaba consagrada a su culto, y de allí proceden centenares de gatos momificados que fueron enterrados en su memoria. Su culto fue tan importante que en sus templos se criaron gatos que eran su representación, y a la muerte de éstos, eran cuidadosamente momificados, enterrándolos en tumbas específicas para ellos. Encontramos necrópolis de este tipo en Bubastis, Saqqara, Tanis, Beni Hassan y Tebas. En esta última ciudad se celebraba en honor a la diosa la "Fiesta de la embriaguez", donde se consumía vino en abundancia, se bailaba y se hacía sonar la música. Esta fiesta se realizaba para que la diosa Bastet se mostrara contenta y de este modo no tomara el aspecto de una leona enfurecida.


Los egipcios consideraban a los gatos como manifestaciones de la diosa Bastet y, cuenta la leyenda que se rindieron ante los persas cuando éstos sostenían gatos frente a sus escudos, ya que los persas sabían que los egipcios eran capaces de rendirse antes de dañar a algún gato. Así fue como perdieron a la ciudad de Pelusio, la actual Puerto Saíd.
Originalmente Bastet simbolizaba la cálida fertilidad del sol, en oposición a Sejmet, que es el calor abrasador. Se la denominó “Señora del Este” y estaba relacionada con Sejmet, “Señora del Oeste”, al igual que Nejbet y Uayjet eran las señoras del Norte y el Sur. Durante el Reino Nuevo se la hizo una diosa de la guerra y se le asociaba al sol. Se decía que era esposa e hija de Atum-Ra, o hija de Osiris e Isis; también se la considera la personificación del alma de Isis. Este último parentesco debe ser entendido en un ámbito fundamentalmente griego. Horus fue identificado con el dios griego Apollo y Bastet con su hermana Artemisa (Apollo y Artemisa eran hijos gemelos de Leto), y de ahi la relación de la diosa gata con Isis y Osiris, padres egipcios de Horus. El clero de Bubastis constituyó una tríada en la que Atum desempeñaba el papel de marido y Mihos, o un Horus local (Hor-Hekenu) el de hijo. Confundida con Sejmet, es la esposa de Ptah y madre del dios león Mihos. En su fusión con la diosa vengadora Sejmet se la saluda ocasionalmente como el ojo de Ra, el ojo vengador.

Era representada como mujer con cabeza de gata, aunque anteriormente tuvo cabeza de leona, como se ve en el templo funerario de Niuserra.. En su aspecto guerrero, era una leona con la piel verde  y en este aspecto estaba asociada a la luz solar.  Fue una diosa solar hasta la identificación de los griegos con su diosa lunar Artemisa. Fue a partir del siglo X a.C cuando adoptó caracteres hogareños y es entonces cuando comienza a aparecer como gata doméstica.

Cuentan que un día Ra, el dios sol creador del mundo y de los dioses, envió a uno de sus ojos a echar un vistazo por la tierra. Los humanos estaban empezando a faltarle al respeto y a burlarse de él, así que se enfureció. Se merecían un castigo y para proporcionárselo tenía a su hija perfecta, la diosa Sejmet (o Sekmet).Esta bajó a la tierra y se convirtió en una leona, ávida de sangre, que empezó a devorar humanos y cuánta más sangre bebía, más sangre necesitaba. Ra y el resto de sus hijos lo veían y empezaron a preocuparse, así que una tarde que la leona dormía la siesta después de una gran comilona de humanos, vertieron ante ella vino de granadas, que era un vino que emborracha con mucha facilidad y tiene el color y la consistencia de la sangre. Cuando Sejmet se despertó con sed y vio el charco, se lo bebió, se emborrachó, y con la borrachera le volvió la cordura, convirtiéndose en su alter ego Bastet, en la protectora de los humanos y de sus hogares.

Lamada “Señora del Oeste” por contraposición a su otra manifestación de gata bajo el nombre de Bastet (“Señora del Este”) era conocida como “la dama de las montañas del poniente” y tenía un lugar en la Sala del Juicio, siendo guía protectora de los justos en el Mundo Inferior. Era, también, Soberana de la Cámara de las Llamas y se la denominaba como “la que frena la necesidad” aunque igualmente era la que quemaba a los condenados. Sekhmet se dedicaba, en sus momentos de cólera, a ser portadora de epidemias y enfermedades (que en realidad eran producidas por las aguas estancadas antes de llegar las inundaciones del Nilo) pero también era capaz de sanar (especialmente en el caso de fracturas) cuando se transformaba en un ser pacífico. Fue llamada “experta en magia” y por sus conocimientos de brujería era la patrona de los médicos. Sus sacerdotes (denominados Uab Sekhmet) formaban una casta de médicos sanadores Se la representaba como mujer vestida de rojo-sangre con cabeza de leona, con un disco solar sobre la cabeza y el áureo (la cobra erguida en actitud de ataque) en la frente. Un áureo de oro prístino con dos diamantes como ojos de la cabeza reptiliana. Llevaba una corona y flechas como armas. Se le rendía culto en Menfis, Letópolis y toda la región del Delta, pero de manera muy especial en Luxor. 

Fuente: wikipedia

jueves, 2 de junio de 2016

Lilith: la primera mujer

Cuentan algunos autores que la historia de Lilith, la mujer que encarna lo demoníaco y lo oscuro según la tradición judeocristiana, arranca en las inscripciones mitológicas summerias.
Según éstas, los dioses y semidioses emergieron de un océano infinito que simbolizaba el Caos primigenio. Lilith simbolizaba la parte femenina de uno de los semidioses hermafroditas que manaron del Abismo para servir a los primeros dioses de las profundidades. Lilith se erige como un "espíritu del viento nocturno" (traducción summeria de Lilitu o Lamatsu), cuya misión primordial era custodiar las puertas que separaban el plano físico del espiritual, actuando, por tanto, como guía hacia la sabiduría de la inmortalidad. Y es debido a su carácter de guía por lo que aparece representada portando los anillos de Shem, los símbolos más antiguos que demuestran que un individuo ha cruzado hacia la inmortalidad y alcanzado la sabiduría del Árbol del Conocimiento.

La iconografía summeria de Lilith representa a una joven doncella alada que atrae a los hombres al templo de Ishtar para celebrar ritos sexuales con las sacerdotisas vírgenes de la diosa para alcanzar una transformación espiritual y regenerar el cuerpo físico prolongando así la vida mortal. De esta forma, Lilith como "mano de Ishtar" hace partícipes a los hombres de los misterios rituales del templo.Las sacerdotisas del templo se especializaban en ritos de índole sexual en los que participaban otros sacerdotes (incluso hombres ajenos al templo, como personajes de alta alcurnia), pero siempre era la voluntad de la sacerdotisa la que prevalecía sobre la de los hombres. Con estos ritos se pretendía obtener una serie de beneficios físicos y espirituales: la elevación del espíritu a estados de éxtasis o la tan añorada “eterna juventud” mediante la regeneración del cuerpo. Para esto, la sacerdotisa realizaba ofrendas misteriosas con la sangre de su menstruación.
Durante los últimos decenios de dominación asiria se puso fin a los ritos sexuales celebrados en el templo, eliminando así el sacerdocio femenino e imponiendo una religión marcada por la presencia de dioses masculinos que simbolizaban y reforzaban la imagen de un poder político centralizado exclusivamente en hombres de estirpe real.

El afianzamiento de un sacerdocio únicamente masculino y el declive del culto a la diosa Ishtar despojó a Lilith de su aureola semidivina, y pasó a ser representada como una figura demoníaca a la que se atribuían la muerte prematura de los bebés recién nacidos y los abortos naturales. Lilith deja de ser la imagen de la fertilidad para estar vinculada a la esterilidad y las muertes de los neonatos, una iconografía que recuperará el Talmud hebreo y los escritos bíblicos.Así, en la tradición asiria, Lamastu era un ente nocturno maligno que dañaba a los seres humanos acarreándoles ciento una enfermedades de diversos tipos, matando a los niños recién nacidos o los que estaban por nacer y chupándoles la sangre a todos sin excepción. Era una diosa temida en especial por las mujeres embarazadas que para protegerse usaban amuletos de otro dios, Pazuzu, que una vez consiguió someter a Lamastu. 

El aspecto negativo que los asirios impusieron a Lilith ya está plenamente asentado entre los griegos quienes la identifican con Lamia (derivación del nombre Lamastu), un ser malicioso y equiparable a otros demonios femeninos. En la leyenda, Lamia era hija de Poseidón y de Sibilia, reina de Libia. Lamia había atraído con su belleza el interés de Zeus, con quien engendró varios hijos, hasta que Hera, la celosa esposa de Zeus, lo descubrió y se vengó obligándola a devorar a sus propios vástagos, condenándola además a no poder cerrar sus ojos para que siempre estuviera obsesionada con la imagen de sus hijos muertos. Pero Lamia, en vez de acudir a Zeus y pedir su protección, huyó, y éste terminó por renegar de ella aunque le otorgó el don de poder extraerse los ojos para así descansar. Presa del dolor, fue transformándose en un ser nocturno dotado de extremidades marinas. Lamia, sintiendo envidia de otras madres, devoraba a los hijos de éstas para alimentarse de su sangre y maldecir la vida a la que había sido condenada. La iconografía griega solía representar a Lamia como una mujer con extremidades de serpiente marina y pechos y rostro de mujer. La creencia grecorromana a su vez se transmitió a leyendas medievales, repartidas por toda la geografía europea, donde estos seres son representados con rostro de mujer y el cuerpo de dragón. También se alimentaban de niños.
Lamia griega

Lilith vuelve a aparecer en la tradición hebrea a través de los semíticos residentes en Babilonia.  Frente a las dudas que ha generado el fragmento del Génesis «y creó Dios al hombre (Adán) a su imagen, a imagen de Dios los creó; varón y hembra los creó», han surgido interpretaciones de diferentes rabinos a lo largo de la historia que plantean que, o bien Adán fue creado inicialmente como un andrógino (que poseía un cuerpo femenino y uno masculino unidos por la espalda), o, como recoge en su obra el mitólogo inglés Robert Graves, hubo otra mujer antes que Eva, la rebelde Lilith, que finalmente abandonó el paraíso. Otras interpreaciones rabínicas refieren que «Dios formó a Lilith del mismo modo que había formado a Adán, aunque utilizó inmundicia y sedimento en lugar de polvo puro». La inmundicia habría convertido a esta criatura en un demonio del que, a su vez, nacieron otras criaturas malignas que «todavía atormentan a la humanidad». Estos demonios hembras se dedicaban a atacar a las madres durante los partos con el fin de robar al recién nacido para luego matarlo. 
En este sentido, existe otra interpretación que presenta a Lilith como una criatura igual a Adán, hecha de polvo puro, que se rebela contra los designios divinos y muestra un marcado carácter. En el Alfabeto de Ben Sira (escrito entre el siglo VIII y el XI), se narra cómo Lilith se resistió a yacer por debajo de Adán: «¿Por qué he de yacer debajo de ti? Yo también fui hecha con polvo y por tanto, soy tu igual», afirmó Lilith, que, al ser forzada por Adán a obedecerle, pronunció el nombre de Dios en vano y decidió abandonar el Edén con dirección al Mar Rojo.Esta versión de Lilith se ha emplazado como una representación de las mujeres canaaneas y su visión de las relaciones sexuales en un periodo, hacia el 586 a.C, en el que se fusionaron parcialmente los panteones propios de los canaanitas con los hebreos. De esta manera, la demonización de Lilith es una crítica a las prácticas de las mujeres canaaneas dadas a mantener relaciones sexuales pre-matrimoniales y a una sexualidad más abierta que la mostrada por las hebreas.
Hoy suele interpretarse esto como un mismo hecho explicado dos veces,  y que más tarde creó de la costilla de Adán a Eva. Así, la primera mujer es, al mismo tiempo, la primera "desaparecida" de la Historia: su nombre fue borrado de la Biblia (se le menciona sólo una vez -Isaías 34:14-, aunque esta mención no resulta clara en todas las traducciones al español).

Tras abandonar el paraíso, Lilith se asentó en la costa del Mar Rojo. Esta región se caracterizaba, según esta tradición mitológica, por la presencia de innumerables demonios, con los cuales engendró nuevas criaturas, «a razón de más de cien por día». Ante este hecho, Dios envió a un grupo de ángeles para exigirla que volviera con Adán: «Regresa con Adán de inmediato o te ahogaremos». A lo que ella respondió que ya no podía regresar porque «Dios me ha ordenado que me haga cargo de todos los recién nacidos, de los niños hasta el octavo día de vida (el de la circuncisión) y de las niñas hasta el vigésimo día». Finalmente, Dios permitió vivir a Lilith, pero la castigó haciendo que cientos de sus hijos demoníacos perecieran cada día. 
 Lilith exclamó que incluso esta suerte era mejor que regresar al Edén y a la sumisión a Adán. Tan pronto como los Ángeles cumplieron su amenaza, Lilith también hizo una terrible proclamación. En respuesta por el dolor infligido, mataría a los hijos de Adán. Juró atacar a los niños, e incluso a sus madres, durante el nacimiento. Juró también que los recién nacidos estaban en peligro de ser objeto de su ira, las niñas por veinte días y los niños por ocho. No solo esto, sino que también atacaría a los hombres en su sueño, robándoles su semen para dar nacimiento a más niños demonio, que reemplazarían a esos asesinados cada día.se convirtió en un demonio que rapta a los niños en sus cunas por la noche y una encarnación de la belleza maligna así como la madre del adulterio.
Lady Lilith, Rossetti

Lilith prefirió su libertad, aunque fuera en una caverna, y desde que fue expulsada del Edén y de la Biblia ha sido tradicionalmente madre de demonios, Reina de los Vampiros, Reina de la Oscuridad, representación de todo lo oscuro y lo prohibido, tal y como lo es el cuerpo de la mujer en la sociedad patriarcal.
Lilith es convertida en un ser maligno y prohibido y borrado de la Historia por negarse a someterse al Hombre, hecho a imagen y semejanza de ese dios cristiano que la repudia por hablar y desear por sí misma y es desechada y condenada para ser sustituida por una costilla fiel y sumisa. 
Esto es lo que la tradición judeocristiana espera de las mujeres: o la sumisión completa o la demonización. Un gran avance desde la antigua tradición summeria en que Lilitu era un espirítu alado que guiaba a los  hombres hacia la sabiduría...

miércoles, 18 de mayo de 2016

Isis o María

"Aquí me ves, Lucio, en respuesta a tu plegaria. Sepas que soy madre y naturaleza universal, señora de todos los elementos, principio primordial de los tiempos, soberana de todas las cosas espirituales, reina de la muerte, de los oceános, y también reina de los inmortales, la única manifestación de todos los dioses y diosas, mi gesto manda sobre las alturas resplandecientes del cielo, la saludable agua del mar y los secretos lloros del infierno. Aunque soy adorada en muchos aspectos, y conocida por nombres innumerables… los troyanos, que fueron los primeros que nacieron en el mundo, me llaman Pesinuntica, madre de los dioses, los atenienses, naturales y allí nacidos, me llaman Minerva y cecrópea, Pesinuntica, madre de los dioses, los atenienses, naturales y allí nacidos, me llaman Minerva cecrópea, y también los de Chipre, que moran cerca de la mar, me nombran Venus Pafia, los arqueros y sagitarios de Creta, Diana, los sicilianos de tres lenguas me llaman Proserpina, los eleusino, la diosa Ceres antigua y otros me conocen como Juno, otros Bellona, otros Hectes, otros Ranusia pero los egipcios que se destacan en el aprendizaje y culto antiguo, me llaman por mi nombre verdadero… Reina Isis.
Yo soy la madre natural de todas las cosas, señora y rectora de todos los elementos, la progenie inicial de los mundos, poseedora de los poderes divinos, reina de todo lo que hay en el Infierno, señora de todos los que viven en el Cielo, que se manifiesta única y bajo una sola forma en nombre de todos los dioses y diosas. Dispongo a mi voluntad de los planetas del cielo, los saludables vientos de los mares y los omninosos silencios del infierno; mi nombre, mi divinidad, se adora por todo el mundo y de diversas maneras, con costumbres variables y bajo muchos nombres”
Lucio Apuleyo, "El asno de oro"
Pintura de Isis de hace más de 2000 años

El origen de Isis es incierto, pero se cree que proviene del delta del Nilo. Las primeras menciones de Isis datan de la dinastía V de Egipto, en la cual se encuentran las primeras inscripciones literarias, pero su culto se hizo popular más tarde en la historia egipcia, cuando se empezaron a absorber y sincretizar los cultos de otras diosas tomando sus características o atributos. Isis quedó fundida con las diosas Astarté, Bastet, Nut, Renunet, Sotis y Hathor, esta última de gran importancia dado que la diosa Isis toma de ella muchos de sus atributos iconográficos y de sus características mitológicas. Con el tiempo se expandió fuera de Egipto, en el Oriente Próximo y el Imperio romano, con la construcción de templos lejanos dedicados a ella, como en las Islas Británicas o la Península Ibérica. Hasta el siglo VI se pudieron encontrar rastros de su adoración en la Europa cristiana.
Isis es el nombre griego para la diosa egipcia Ast, "trono" en español, y es representada como una mujer con un trono en su cabeza.
Isis amantando a Horus
Isis también es adorada como "la gran maga", "la reina del más allá" y "la diosa de la estrella". Reúne todos esos atributos de las demás diosas de Egipto. Se creía que la estrella Sirio o Sotis, la más brillante de la constelación de Orión, era la casa en el cielo de la diosa Isis. Es llamada "la gran maga" porque se creía que creó con su magia la primera cobra, de la que Isis extrae el veneno que obligará a Ra, el dios de los dioses, a revelarle su verdadero nombre y así dar a Isis poder sobre Ra. Este, al aceptar su derrota, prepara un culto secreto para entregar a Isis el poder para curar las enfermedades de los dioses. Isis también es considerada "la diosa del más allá" por ser la esposa de Osiris y por resucitarlo después de su muerte y renacer como el dios de la resurrección simbolizando la fertilidad y las crecidas del río Nilo. Isis es llamada "la madre divina" por su cualidad protectora y maternal mostrada con su hijo Horus y con todos los demás seres. Isis personifica la Luna, ya que la Luna era considerada uno de los ojos de su esposo Osiris y porque evitaba las inundaciones en el Nilo
Fue la única deidad del Egipto que fue adorada hasta en el Imperio Romano, resistiendo así a la expansión del cristianismo y se mantuvo en el templo de File durante el Imperio Romano hasta que fue prohibido en tiempos de Justiniano I, en el año 535.  Cuando el mundo antiguo terminó y los dioses como Zeus, Apolo y el helenístico Serapis fueron desterrados, sólo sobrevivió Isis, la diosa de los mil nombres, bajo otro culto universal: el de la Virgen María.
Isis, Museos Capitolinos, Roma

En Hispania hay evidencias del culto a Isis, transmitido por comerciantes, militares o simples ciudadanos griegos y romanos.Al principio su veneración es popular para después llegar hasta las capas más altas. Existió un culto organizado, en Emérita Augusta (Mérida), Igabrum (de Córdoba) y Valentia (Valencia) y devotos en Legio (León), Astúrica Augusta (Astorga), Acci (Guadix), Saguntum (Sagunto) y Tarraco (Tarragona). Los últimos documentos referentes al culto a Isis en Hispania datan de la primera mitad del siglo III ddc. Isis curaba enfermos irreversibles y, cuando lo hacía, se le colocan placas con inscripciones de agradecimiento. Era guía de navegantes y allá donde aparecía surgía un manantial cuyas aguas eran curativas. Sus procesiones fueron muy semejantes a las que vemos en Semana Santa. Se le alumbraba con velas el camino para que encontrase a su esposo, se le cantaba a su paso, se lloraba la muerte de Osiris y se celebraba su resurrección. Incluso su hijo Horus, nació con el sol el 25 de diciembre.
Los primeros cristianos irán a asimilar el culto de Isis a la virgen María dándole la faceta maternal y protectora, así como también la famosa iconografía de la virgen María con el niño Jesús en sus brazos.El culto de Isis tuvo una influencia considerable sobre el de la Virgen María. Las imágenes coptas (cristianas) heredaron esta concepción de la diosa, dando origen a representaciones posteriores de Maria Lactans. Las Vírgenes Negras son consideradas antiguas imágenes de Isis, adaptadas posteriormente al ritual católico.
Virgen de Montserrat

El hecho de que se suplanten cultos e imágenes sólo afecta a la forma, no al fondo. El pueblo necesita expresar sus emociones, necesita suplicar a su ídolo que le cure de aquella enfermedad de difícil solución, que le provea de fertilidad, en definitiva, que le saque de su penosa situación y el avatar de María se globalizó para generar esta función. 
Hay quien refiere que en la Letanía Lauretana (oración católica dirigida a la Virgen María) los nombres de Isis se enredan con los de María: "Reina del Cielo", "Arca de la Alianza", "Trono de sabiduría", "Diadema de la Vida", "Estrella de la mañana", "Nuestra Señora"…
La Humanidad es siempre la misma y las mismas divinidades cubren sus necesidades espirituales y morales ahora y siempre
Isis Lactans en Museos Vaticanos