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jueves, 25 de febrero de 2021

Polvo serán, mas polvo enamorado.

"Amor constante más allá de la muerte"

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo 



Se trata de un soneto de Francisco de Quevedo (1580-1645), uno de los más grandes poetas del Barroco español (siglo XVII). Cultivó todos los géneros literarios: narración, prosa política, teatro, poesía… pero destaca especialmente en esta última, con una enorme variedad de tratamientos: amorosa, crítica, satírica, burlesca, religiosa, moral, política, etc. Sin duda es el máximo exponente del conceptismo, una de las dos corrientes de poesía culta que encontramos enfrentadas en el Barroco.
Este poema recrea la pervivencia del amor más allá de la muerte, como indica su título, tema de inspiración petrarquista y que ya trató Garcilaso en nuestra lengua. El amante se imagina en la otra vida después de la muerte, pero manifiesta que su amor será eterno. Hay que tener en cuenta que en esta época el “yo poético”, que protagoniza la obra, es una máscara enamorada, no el sentimiento real de quien escribe.

El primer cuarteto describe el momento de la muerte. El segundo cuarteto detalla el viaje del alma hasta alcanzar la inmortalidad (en la otra ribera de la laguna Estigia y el río Leteo) y la persistencia de la memoria del amorLos tres versos del primer terceto explican la relación entre el cuerpo y el alma y el lugar que ocupó la pasión; y los tres del segundo terceto, en paralelismo con cada uno de los primeros, exponen su idea esencial del amor y su victoria final sobre la muerte.


Quevedo trabaja siempre sobre lo ya fabricado  (paráfrasis, traducciones, glosas…, escenas, gestos, tipos…, lenguaje petrarquesco, imágenes poéticas de rancio abolengo…) y sobre ese material se esfuerza, para dilatarlo, para intensificarlo, para pulirlo o para deformarlo.  Por tanto,el soneto es un precipitado de todo el lenguaje poético del siglo xvi, acumulado e intensificado por el poeta.

En la retórica general del Barroco y de Quevedo, que se asienta sobre una paradoja (vive lo que ha muerto); como un corolario de la segregación cuerpo/alma, después, otorgando a «alma» el significado que la ideología del Siglo de Oro prestaba a este término. El soneto se escribe desde una situación histórico-literaria muy concreta: la resistencia ideológica del poeta a aceptar nuevas posibilidades históricas, sobre todo a que todo perezca, particularmente a que se destruya, con la muerte, lo que hay de más «interior» y valioso en la tradición poética: el efecto del amor, la pasión, aquello que corre por nuestras venas y es hábito del alma. Para conseguir este logro, para vencer esta ley inapelable, el poeta echa mano de la literatura, de otro invento de la ideología animista, que ha de permanecer, como vemos, resonando para siempre.

La supervivencia de ese sentimiento de interioridad en el Barroco se logra por encima de la muerte como tránsito obligado y gozoso hacia otra vida. La íntima contradicción es ésa: la renuncia implícita a cualquier reencuentro con algo hermoso más allá de la vida, a algo que pueda compensar la pasión amorosa. Quevedo, que trabaja sobre un campo poético trillado —la herencia petrarquista—, exagera una vez más, tensa la postura heredada, la hiperboliza: la fuerza cósmica del amor ha roto las barreras de la vida humana, del tiempo, de la muerte…


https://www.espoesia.com/amor-constante-mas-alla-de-la-muerte-f-quevedo/

https://www.poesi.as/fq48078.htm

https://cvc.cervantes.es/literatura/quevedo_critica/p_amorosa/jauralde.htm

http://muchomasquelenguayliteratura.blogspot.com/2018/04/barroco-comentario-amor-constante-mas.html

lunes, 6 de agosto de 2018

qué solos se quedan los muertos... y los vivos


Rima LXXIII
Cerraron sus ojos 
que aún tenía abiertos, 
taparon su cara 
con un blanco lienzo, 
y unos sollozando, 
otros en silencio, 
de la triste alcoba 
todos se salieron. 

La luz que en un vaso 
ardía en el suelo, 
al muro arrojaba 
la sombra del lecho; 
y entre aquella sombra 
veíase a intérvalos 
dibujarse rígida 
la forma del cuerpo. 

Despertaba el día, 
y, a su albor primero, 
con sus mil rüidos 
despertaba el pueblo. 
Ante aquel contraste 
de vida y misterio, 
de luz y tinieblas, 
yo pensé un momento: 

?¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



De la casa, en hombros, 
lleváronla al templo 
y en una capilla 
dejaron el féretro. 
Allí rodearon 
sus pálidos restos 
de amarillas velas 
y de paños negros. 

Al dar de las Ánimas 
el toque postrero, 
acabó una vieja 
sus últimos rezos, 
cruzó la ancha nave, 
las puertas gimieron, 
y el santo recinto 
quedóse desierto. 

De un reloj se oía 
compasado el péndulo, 
y de algunos cirios 
el chisporroteo. 
Tan medroso y triste, 
tan oscuro y yerto 
todo se encontraba 
que pensé un momento: 

¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



De la alta campana 
la lengua de hierro 
le dio volteando 
su adiós lastimero. 
El luto en las ropas, 
amigos y deudos 
cruzaron en fila 
formando el cortejo. 

Del último asilo, 
oscuro y estrecho, 
abrió la piqueta 
el nicho a un extremo. 
Allí la acostaron, 
tapiáronle luego, 
y con un saludo 
despidióse el duelo. 

La piqueta al hombro 
el sepulturero, 
cantando entre dientes, 
se perdió a lo lejos. 
La noche se entraba, 
el sol se había puesto: 
perdido en las sombras 
yo pensé un momento: 

¡Dios mío, qué solos 
se quedan los muertos! 



En las largas noches 
del helado invierno, 
cuando las maderas 
crujir hace el viento 
y azota los vidrios 
el fuerte aguacero, 
de la pobre niña 
a veces me acuerdo. 

Allí cae la lluvia 
con un son eterno; 
allí la combate 
el soplo del cierzo. 
Del húmedo muro 
tendida en el hueco, 
¡acaso de frío 
se hielan sus huesos...! 

* * * 

¿Vuelve el polvo al polvo? 
¿Vuela el alma al cielo? 
¿Todo es sin espíritu, 
podredumbre y cieno? 
No sé; pero hay algo 
que explicar no puedo, 
algo que repugna 
aunque es fuerza hacerlo, 
el dejar tan tristes, 
tan solos los muertos.


G.A. Bécquer


Solos se quedan los muertos, pero qué más da, porque no se dan cuenta.
Más solos están los vivos, los que como tristes espíritus habitan ciudades muertas
Los que muertos de pena viven la tristeza del mundo sin humanidad.
Los que sólo hallan entre sus semejantes rechazo y desdén,
Quienes en su sensibilidad herida sólo chocan las risas crueles de los vivos.
Vivos los que ríen, follan, comen, matan, rompen, destruyen
Los muertos buscan la fosa solitaria y fría para no ser testigos mudos
de vuestra viva orgía de anestesia destructiva.
Dejad solos a los muertos en vuestro egoísmo.

viernes, 13 de abril de 2018

Viva la feria


Ellas van por la vida pisando fuerte
hablando fuerte
arrollando con su mediocridad.
Por esa vida llena de ruido y furia
contada por idiotas que pisan muy fuerte
y que nada significa.
Nada significa tu puto zapato de tacón ruidoso
ni tu mierdoso pintaúñas de colores químicos
Ni tu noche del pescaíto frito en aceites insalubres
ni tus farolillos de papel disueltos por la lluvia.
Tus complementos de flamenca cuidadosamente escogidos
fabricados en china por manos esqueléticas,
tu tapita servida por un currito explotado
tus cacharritos montados por feriantes depauperados
tu comida hecha de animales torturados
tu préstamos de cofidis para pagarlo

Tu vida es idiota
Tú eres idiota
Por meterte en una caseta que huele a sobaco
a no escuchar palabras y a alcoholizarte.
Idiota, ruido y furia.
Eso es lo que quieres.
Es lo que eres.



martes, 10 de abril de 2018

Aleluyas blancas de los zarzales floridos

Aleluya blanca


"La primavera ha venido.
Nadie sabe cómo ha sido.
La primavera ha venido.
¡Aleluyas blancas
de los zarzales floridos!"

"Nubes, sol, prado verde y caserío
en la loma, revueltos. Primavera
puso en el aire de este campo frío
la gracia de sus chopos de ribera
Los caminos del valle van al río
y allí, junto al agua, amor espera"

"Tejidos sois de primavera,amantes,
de tierra y agua y viento y sol tejidos.
La sierra en vuestros ojos los campos florecidos,
pasead vuestra mutua primavera,
y aún bebed sin temor la dulce leche
que os brida hoy la lúbrica pantera,
antes que, torva, en el camino aceche."

"Tú y yo, silenciosamente,
trabajamos , compañera,
en esta noche de marzo,
hilo a hilo, letra a letra
¡con cuánto amor! mientras duerme
el campo de primavera"

"La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil..."

Primavera , en la obra de Antonio Machado




viernes, 2 de marzo de 2018

Las peras y el olmo


Yo sé que no se le pueden pedir peras al olmo.
Lo que es triste es tener un peral que no dé peras, ni sombra ni cobijo ni nada.
Para eso querría tener un olmo.
Sabría qué esperar de ese árbol.
Pero de mi peral, no sé ya qué esperar.
A veces me gustaría arrancarlo, de la rabia que me da.
Me gustaría que se secara de una vez y junto con él todas mis esperanzas.
Pero tengo un peral, un peral fuerte y joven, que debería dar peras, y de hecho las da, para otros, pero para mí no.
Y no lo consigo entender. Por qué para mí no hay peras, qué hecho yo para no merecerlas.
Si no tuviera un peral, sería distinto.
Llevaos mi peral, por favor.
Os lo ruego, lleváoslo.
No lo quiero ver más.
Dadme un olmo, un olmo pequeño que me recuerde que no me merezco las peras.

martes, 20 de febrero de 2018

La caja de Pandora. Otro mito misógino.


Cuando Prometeo engañó a Zeus y le robó el fuego sagrado para dárselo a los hombres, estaba seguro que debía esperar un castigo. Por esto, le prohíbe a su hermano que reciba regalos de Zeus, pero Epimeteo al ver la belleza de Pandora no pudo contenerse. Epimeteo, entonces es el culpable de las desgracias de la raza humana.
Zeus ordenó que Hermes modelara una imagen con arcilla, con figura de encantadora doncella, semejante en belleza a las inmortales, y le infundiera vida. Pero, mientras que a Afrodita le mandó otorgarle gracia y sensualidad, y a Atenea concederle el dominio de las artes relacionadas con el telar y adornarla, junto a las Gracias y las Horas con diversos atavíos, a Hermes le encargó sembrar en su ánimo mentiras, seducción y un carácter inconstante. Ello, con el fin de configurar un "bello mal", un don tal que los hombres se alegren al recibirlo, aceptando en realidad un sinnúmero de desgracias.
Rosetti

Los poemas presentan de distinta forma la introducción de los males por Pandora. En Teogonía, el poeta la presenta como la primera de entre las mujeres, que en sí mismas traen el mal: en adelante, el hombre debe optar por huir del matrimonio, a cambio de una vida sin carencias materiales, pero sin descendencia que lo cuide y que mantenga después de su muerte su hacienda; o bien casarse, y vivir constantemente en la penuria, corriendo el riesgo incluso de encontrar a una mujer desvergonzada, mal sin remedio.
En Trabajos y días, Hesíodo indica que los hombres habían vivido hasta entonces libres de fatigas y enfermedades, pero Pandora abrió un ánfora que contenía todos los males (la expresión «caja de Pandora» en lugar de jarra o ánfora es una deformación renacentista) liberando todas las desgracias humanas. El ánfora se cerró justo antes de que la esperanza fuera liberada.
Alma-Tadema
 Pandora traía algo consigo: un recipiente que contenía todos los males capaces de contaminar el mundo de desgracias y también todos los bienes. Uno de los bienes era la Esperanza, consuelo del que sufre, que también permanecía encerrada en aquella caja. Y es que, por aquel entonces, cuentan que la vida humana no conocía enfermedades, locuras, vicios o pobreza, aunque tampoco nobles sentimientos.
Otras versiones del mito relatan que en realidad la jarra contenía bienes y no males. La apertura de la jarra ocasionó que los bienes volaran regresando a las mansiones de los dioses, sustrayéndose de la vida de los hombres, que en adelante solo viven afligidos por males. Lo único que pudieron conservar de aquellos bienes es la esperanza.​ En esta tradición, Pandora representa la perdición de la humanidad al igual que Eva.
La Biblioteca mitológica menciona que Epimeteo y Pandora fueron padres de Pirra, esposa de Deucalión, hijo de Prometeo. Deucalión y Pirra son considerados por el mito como antepasados de la mayor parte de los pueblos de Grecia antigua.

Etimológicamente se ha dado a la palabra «Pandora» un significado con distintos matices: Paul Mazon​ y Willem Jacob Verdenius​ la han interpretado como "el regalo de todos"; sin embargo, para Robert Graves significa "la que da todo" e indica que con ese nombre (Pandora) se adoraba en Atenas y otros lugares a Rea.​ Según Graves, se estaría ante la precursora griega de la Eva bíblica, puesto que Pandora es quien, como aquella, trae la desgracia a la humanidad.
Para Jean-Pierre Vernant, el rol de mito de Pandora en el texto hesiódico (sobre todo referido a Trabajos y días) es el de la justificación teológica de la presencia de fuerzas oscuras en el mundo humano. Al intentar Prometeo obtener para los hombres más de lo que debían recibir, arrastra a la humanidad a la desgracia: Zeus le da a los mortales un don ambiguo, mezcla de bien y mal, una peste difícil de tolerar pero de la que no se puede prescindir. Es el engaño mismo disfrazado de amante. La aparición de la mujer implica también la necesidad de un constante afán en las labores agrícolas, puesto que es presentada constantemente como un vientre hambriento, atenta a la hacienda de su prometido, al que acecha con encantos seductores (Apate), y una vez casada instala el hambre en el hogar.



Se ha debatido sobre la aparente misoginia del autor como un elemento más de la sociedad del momento, o como una característica propia de Hesíodo. El propio Homero, aunque sitúa a la mujer en su épica en una posición inferior a la del hombre, la valora como esposa y madre. Su dominio se reduce al hogar y a los trabajos domésticos sin que sus opiniones se tomen muy en cuenta, pero es considerada símbolo de prestigio y una persona a la que sus familiares deben amar. Los relatos de época arcaica establecen unos roles y símbolos para la mujer, enfrentados a los representados por los hombres, estableciendo una dualidad que quedará fijada en el desarrollo de la sociedad griega de época clásica y post-clásica: el mundo doméstico frente a la guerra y la política, la fuerza de la naturaleza frente a la cultura y la civilización, la luz frente a la noche, o la falta de moderación frente al raciocinio.
En estas circunstancias, Pandora es presentada ante Epimeteo como regalo por parte de los dioses, vestida de novia y preparada para las nupcias. Desoyendo los consejos de su hermano Prometeo, Epimeteo acepta sin miramientos el "presente". Pandora no llega sola, sino que viene acompañada de un recipiente que contiene todos los males del mundo. La curiosidad de la mujer hace que éstos se extiendan sobre los hombres, quedando dentro tan sólo la Esperanza. Otras versiones del mito, como la de Babrio (s. I d.C.) defienden que el recipiente es entregado como regalo de bodas, conteniendo todos los bienes del mundo, que se escapan al mundo dioses al abrirlo, evitando que los humanos puedan disfrutarlos desde entonces. En ambas interpretaciones el hombre sale mal parado por culpa de Pandora y de su irrefrenable curiosidad. Es decir, Zeus envía a Pandora con ese recipiente consciente de que en algún momento lo abrirá, y será el propio Dios quien decida cuando cerrarlo.


Si esa tinaja contenía todos los males del mundo, es una incongruencia que entre ellos se encontrara la Esperanza, considerada, en principio, como algo positivo. En este sentido tendría más lógica la versión que mantiene que la tinaja contenía sólo bienes, de manera que si el recipiente se abre, estos se escapan, desapareciendo del alcance de los hombres. En la primera versión, la apertura de la tinaja implica precisamente lo contrario: enfrentarse a los males que ahora están liberados. La función del contenedor cambia en cada una de las perspectivas: para los bienes, actúa como recipiente conservador, mientras que para los males actúa como prisión. Algunos autores defienden la reelaboración de un mito tradicional, siendo la Esperanza un elemento añadido por Hesíodo.
En definitiva, la interpretación de la figura de Pandora es compleja: en primer lugar, tiene una faceta de diosa-madre relacionada con la fertilidad, a modo de Gea o Rea humana; en segundo lugar es la primera madre humana y ciudadana, iniciadora del génos gynaikon (γένος γιναικων), sin la que no es posible la concepción de hijos; y en tercer lugar es la poseedora de todos los bienes del mundo, que le van a ser arrebatados, por su culpa, a toda la humanidad. Representa, en síntesis, una concepción de la condición humana y del desarrollo de la vida en la que no puede haber bien sin mal, en la que el género femenino simboliza la parte negativa pero necesaria.


Waterhouse

https://www.mitosyleyendas.net/mito-la-caja-pandora/
https://historiadospuntocero.com/la-creacion-de-la-mujer-en-la-mitologia-griega-pandora-por-raquel-alvarado-fernandez/
https://mitosyleyendascr.com/mitologia-griega/la-caja-de-pandora/

viernes, 12 de enero de 2018

El gato en la ciudad

A un gato
No son más silenciosos los espejos 
ni más furtiva el alba aventurera; 
eres, bajo la luna, esa pantera 
que nos es dado divisar de lejos. 
Por obra indescifrable de un decreto 
divino, te buscamos vanamente; 
más remoto que el Ganges y el poniente, 
tuya es la soledad, tuyo el secreto. 
Tu lomo condesciende a la morosa 
caricia de mi mano. Has admitido, 
desde esa eternidad que ya es olvido, 
el amor de la mano recelosa. 
En otro tiempo estás. Eres el dueño 
de un ámbito cerrado como un sueño.
Borges


Los gatos son un buen ejemplo de la variedad de sentimientos que puede despertar una especie animal. Para los antiguos egipcios fueron dioses y para otros fueron y siguen siendo plagas a exterminar.
No importa si nos gustan mucho o poco, o si sólo nos gusta el gato que tenemos en casa y los de la calle nos dan mucho asco. La cuestión es que todos ellos tienen derecho a vivir. Todos ellos son habitantes de este planeta con el mismo derecho a poblarlo que nosotros los humanos o los linces, los pandas y los delfines. Da igual que sean bonitos, feos, bebés, viejos, sanos o enfermos. Su derecho a una vida digna es incuestionable desde un punto de vista ético y biológico. Son seres sintientes que pueblan nuestras ciudades y nuestras urbanizaciones. Nos han acompañados desde hace al menos 4000 años cuando dejaron de ser gatos salvajes africanos y se vinieron con  nosotros para cazar ratones a nuestros graneros y ciudades. Los domesticamos y desde ese momento en que dejaron de ser Felis lybica a ser Felis catus son dependientes de nosotros y por tanto nuestra responsabilidad. No vale buscar excusas y mirar para otro lado.
Tenemos como deber velar por su vida y es más, por su vida digna. No viven bien en nuestras calles, donde no tienen qué cazar y están expuestos a los atropellos y a los envenenamientos de los psicópatas de turno. Hemos de controlar sus poblaciones mediante el CES y buscarles hogares.
No pongamos más excusas. No importa que nos gusten o no. Es una cuestión de justicia y de ética.



martes, 5 de diciembre de 2017

Elegía del silencio


Elegía del silencio

Federico García Lorca


Silencio, ¿dónde llevas
tu cristal empañado
de risas, de palabras
y sollozos del árbol?
¿Cómo limpias, silencio,
el rocío del canto
y las manchas sonoras
que los mares lejanos
dejan sobre la albura
serena de tu manto?
¿Quién cierra tus heridas
cuando sobre los campos
alguna vieja noria
clava su lento dardo
en tu cristal inmenso?
¿Dónde vas si al ocaso
te hieren las campanas
y quiebran tu remanso
las bandadas de coplas
y el gran rumor dorado
que cae sobre los montes
azules sollozando?
El aire del invierno
hace tu azul pedazos,
y troncha tus florestas
el lamentar callado
de alguna fuente fría.
Donde posas tus manos,
la espina de la risa
o el caluroso hachazo
de la pasión encuentras.
Si te vas a los astros,
el zumbido solemne
de los azules pájaros
quiebra el gran equilibrio
de tu escondido cráneo.
Huyendo del sonido
eres sonido mismo,
espectro de armonía,
humo de grito y canto.
Vienes para decirnos
en las noches oscuras
la palabra infinita
sin aliento y sin labios.
Taladrado de estrellas
y maduro de música,
¿dónde llevas, silencio,
tu dolor extrahumano,
dolor de estar cautivo
en la araña melódica,
ciego ya para siempre
tu manantial sagrado?
Hoy arrastran tus ondas
turbias de pensamiento
la ceniza sonora
y el dolor del antaño.
Los ecos de los gritos
que por siempre se fueron.
El estruendo remoto
del mar, momificado.
Si Jehová se ha dormido
sube al trono brillante,
quiébrale en su cabeza
un lucero apagado,
y acaba seriamente
con la música eterna,
la armonía sonora
de luz, y mientras tanto,
vuelve a tu manantial,
donde en la noche eterna,
antes que Dios y el tiempo,
manabas sosegado.

Ojos color ámbar


tus ojos color ámbar
son mi refugio para siempre
tu mirada color ámbar
es mi mayor consuelo en este mundo frío
tus ojos redondos y amables
son los espejos que mi mejor imagen devuelven
tus párpados cerrados
son los que más angustia me da no volver a ver abiertos
tus iris punteados de negro y verde
son los mapas de mi soledad
tus pestañas cortas y romas
son los abanicos para mis noches de calor
tus lágrimas y tus legañas negras
son los líquidos que enjugo con más premura

tus ojos color ámbar
son mis ojos
mis ojos se miran
en los tuyos color ámbar
porque otros ojos no me han mirado
como tus ojos color ámbar
y mis ojos se cierran
al pensar en tus ojos color ámbar.

el color ámbar de los tiempos arcanos
en que tu alma y la mía se encontraron
y se hicieron hermanas
hermanas por siempre
hermanas cristalizadas en miel ámbar


miércoles, 29 de noviembre de 2017

La vida iba en serio

NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma

 Nacido en 1929 en el seno de una familia de la alta burguesía castellana, su padre se trasladó a Barcelona para trabajar en la Compañía de Tabacos de Filipinas. El que fuera su despacho puede ser visitado hoy en día en el Hotel 1898 en La Rambla de Barcelona.
Miembro destacado de la llamada Escuela de Barcelona, se relacionó con los componentes de esta: Joan Ferraté, Gabriel Ferrater, Jaime Salinas, Carlos Barral y el novelista Juan Marsé. Junto a Ángel González, Claudio Rodríguez y José Ángel Valente, todos estos autores formaron la así llamada «Generación del 50». Gil de Biedma dijo en varias ocasiones que los grupos literarios no eran más que promociones editoriales. En su obra recurrió al coloquialismo (con él mismo y con los lectores) y a la ironía para destacar asuntos sociales y existenciales y, aun cuando no es muy extensa (siempre prefirió la calidad a la cantidad), se ha considerado como una de las más interesantes e influyentes de su generación. La lectura de Eliot, Spender, Auden y en general de los poetas en lengua inglesa fue determinante para Gil de Biedma, él admiraba esta escuela poética que con el uso del monólogo dramático encontró la veta artística que sentó las bases de la poesía del siglo XX. De esa manera renunció al simbolismo francés que era donde se sustentaba la mayor parte de la poesía de la Generación del 27. Además también escribió algunos ensayos literarios donde demuestra ser dueño de una prosa muy precisa y de unos conocimientos literarios superiores a la crítica de entonces; estos ensayos están recogidos en El pie de la letra. Jaime dejó de escribir poesía porque según decía "lo normal es no escribir, lo normal es leer", de esta manera se convirtió en lo que podríamos llamar un bartleby (por el personaje de Melville) que prefirió dejar la escritura. Sin embargo, otros sostienen que su mundo poético estaba acabado y que antes que repetirse lo abandonó.
Una de las facetas menos estudiadas del poeta es la conversación, él siempre defendió que debía realizarse con una finalidad estética. En el libro prologado y editado por el profesor Javier Pérez Escohotado (El Aleph, 2002) y reeditado en Austral, 2015, bajo el título Gil de Biedma. Conversaciones se recogen algunos de estos coloquios. Aquí puede apreciarse la capacidad conversacional del poeta, la nitidez de sus ideas y la utilización precisa que hacía de la lengua española. Los lectores también podemos acudir a sus diarios para acercarnos a la figura del poeta y a su manera de pensar sobre asuntos diversos, especialmente de filosofía.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Tú eras el huracán


Rima XLI
Tú eras el huracán, y yo la alta 
torre que desafía su poder. 
¡Tenías que estrellarte o que abatirme...! 
¡No pudo ser! 

Tú eras el océano; y yo la enhiesta 
roca que firme aguarda su vaivén. 
¡Tenías que romperte o que arrancarme...! 
¡No pudo ser! 

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados 
uno a arrollar, el otro a no ceder; 
la senda estrecha, inevitable el choque... 
¡No pudo ser!

G.A. Bécquer



La clave del poema es la personalidad de unos amantes irreconciliables. Ella aparece como una fuerza activa que arremete violentamente y sólo se satisface con arrollar y destruir; en cambio, el poeta se mantiene pasivo, concentrando toda su energía en la resistencia. Uno y otra aparecen poderosos,  inquebrantables, pero sus energías son de signo opuesto. La disyuntiva se presenta como algo ineludible; no había otra salida. Nos encontramos ante un poema intimista que rememora una ruptura, el choque inevitable entre dos temperamentos demasiado fuertes, incapaces de ceder un ápice. No hay lamentos ni reproches, sólo la rotunda corroboración de una evidencia: “¡No pudo ser!”.


martes, 5 de septiembre de 2017

La diosa Selene

En la mitología griega, Selene (en griego antiguo, Σελήνη Selếnê) era una antigua diosa lunar hija de los titanes Hiperión y Tea, por lo que es una diosa preolímpica. Su equivalente en la mitología romana era la diosa Luna.
Su nombre es griego, está conectado con selas, «luz».​ Selene terminó siendo suplantada en buena medida por Artemisa, de forma que los escritores posteriores la describían como una hija de Zeus o de Palas. En el himno homérico a Hermes, con su patrilinealidad característicamente insistente, es la «brillante Selene, hija de Palas, hijo de Megamedes».

Selene y sus hermanos

Como sucedía con muchas divinidades,  también existía en Selene una dualidad. La diosa de la luna Selene tenía dos hermanos: el sol y el amanecer, conocidos como Helios y Eos respectivamente. A Selene se la conocía por trasladar a la luna por el cielo sobre una carroza de plata, a cuyo frente aparecían dos bellos caballos de crines largas (a veces eran bueyes o toros). A su vez, durante el día, su hermano Helios se paseaba por el firmamento montado en su carro de fuego. Eos, por su parte, era el encargado de unirlos a ambos al crear cada amanecer. Los relatos más antiguos de Selene se datan en el siglo V a. C. e ilustran su viaje celestial transformando el dorado día en una noche plateada.
También en la antigua mitología griega, las tres diosas Perséfone (Virgen), Deméter (Diosa Madre del Grano) y Hécate (Anciana Sabia) están relacionadas en el mito del viaje de Perséfone al inframundo. Otras divinidades femeninas son representadas con tres aspectos, como ocure con Hécate y la diosa de la luna, Selene. Las tres Moiras (o Parcas en la mitología romana) – la que hila, la que teje y la que corta el hilo al final de la vida, y las tres Gracias son otro ejemplo de una triada femenina divina. La Triple Diosa eran las Tres Matres, también las tres Gracias y las nueve Musas que primero eran tres. Y era una única Diosa: La Diosa Luna.
Endimión y Selene

En esas antiguas culturas, los mitos de Toro y de la Diosa Luna estaban entrelazados; el Toro actuaba como la parte masculina de la femenina Luna, pues los antiguos concebían que en la naturaleza ambos eran necesarios para crear vida nueva y una nueva cosecha. Los campesinos “paganos” creían que influía en la fertilidad, por lo que acudían a la Luna para que hiciese crecer sus cosechas y animales.

En el arte, Selene era representada como una mujer hermosa de rostro pálido, conduciendo un carro de plata tirado por un yugo de bueyes blancos o un par de caballos. A menudo era retratada montando un caballo o un toro, vistiendo túnicas, llevando una media luna sobre su cabeza y portando una antorcha.
Se le conocen muchos amores. En algunas versiones tuvo con Zeus a Pandia, la Luna Llena y al León de Nemea, del que algunos también la consideraban madre.
Según cuenta una leyenda Selene habría sido seducida por Pan en, dios pastoral de la fertilidad,en una ocasión, que envuelto en una piel de oveja le habría regalado los yugos de los bueyes que tiraban de su plateado carro.


Su romance más famoso es el que tuvo con Endimión, pastor de Caria. El mito cuenta que Selene se enamoró del hermoso Endimión, un pastor o cazador (o un rey de Elis en la versión de Pausanias) de la región de Caria. Una noche de verano, luego de cuidar sus rebaños, Endimión se refugió en una gruta en el monte Latmos para descansar. La noche era clara, y en el cielo Selene paseaba en su carruaje. La luz de la luna entró en la cueva, y así Selene pudo ver al joven dormido. Desde el momento en que la diosa lo miró se enamoró de él. Descendió entonces del Cielo, y Endimión fue despertado por el roce de los labios de Selene sobre los suyos. Toda la caverna estaba iluminada por la luz plateada de la Luna. Ante él vió a la diosa brillante, y entre los dos nació una gran pasión. Selene subió después al Olimpo, y rogó a Zeus que le concediera a su amado la realización de un deseo, y el Señor del Olimpo aceptó. Endimión pidió el don de la eterna juventud, y poder dormir en un sueño perpetuo, del que sólo despertaría para recibir a Selene. Zeus le concedió su petición. Desde entonces, Selene visita a su amante dormido en la caverna del monte. De este amor nacieron cincuenta hijas, y en varias versiones también, hijo de Selene y de Endimión fue Naxo, el héroe de la isla de Naxos.
En la mitología romana Selene era la diosa Luna, que igual que Selene lo fue por Artemisa, se la suplantó en gran medida por la diosa Diana. En el Monte Palatino había un templo dedicado a "Luna Noctulica", ("Luna que brilla en la Noche") y se celebraban festivales en su honor el 31 de Marzo, el 24 y el 29 de Agosto.
Fenicias, 175-179
¡Oh, hija de Helios de refulgente halo*, Selene, resplandor de áureo circulo, qué serena y prudentemente maneja la vara al dirigir a los corceles!
*El adjetivo liparózónos propiamente "de refulgente cinturón", se explica sólo a personajes femeninos, por lo que se ha conjeturado (Badhamm, Nauck) en lugar de Aelíou la lectura de hó Lótóus, "la hija de Leto"; es decir, Ártemis, de nuevo identificada con la Luna. Por otra parte, Selene no es hija, sino hermana de Helios en la mitología tradicional (cf. Hesiodo, Teog. 371).

Metamorfosis, XV, 196-198
del éter, y huye los contagios de la tierra de lejos 195
Y no par o la misma de la nocturna Diana la forma 196
puede ser nunca; y siempre, que la siguiente, la de hoy 197
si crece, es menor; mayor, si su orbe contrae. 198





Fuentes: 
wikipedia
https://santuariodelalba.wordpress.com/2014/08/03/el-culto-a-la-luna-las-diosas-lunares/
https://fradive.webs.ull.es/sem/selene1.htm
http://0hijasdelaluna0.blogspot.com.es/2007/11/selene-luna.html