viernes, 8 de julio de 2016

Dolce far niente

"Hay muchas formas de disfrutar “il dolce far niente” y para cada persona puede haber una diferente. Lo importante es que sea algo que se pueda disfrutar, que haya un balance entre estar ocupado y tener tiempo de no hacer nada, de descansar sin necesidad de estar ‘produciendo’. Lo dulce de no hacer nada significa llegar al punto en el que no hay nada en exceso, sólo lo suficiente" (Nardone, 2009)


“Dolce far niente” de John William Godward

En italiano "dolce far niente" viene a significar "ociosidad que resulta agradable". Me pregunto en qué momento de nuestro devenir como animales humanos dejamos de considerar cualquier ocio como agradable. 
Cualquier otra especie animal invierte su tiempo de vida en alimentarse y realizar sus funciones vitales y sobre todo en descansar plácidamente, pero nosotros tenemos desde hace unos siglos el deber de producir y trabajar. No es pues algo "natural y biológico". Es algo dado por la sociedad de consumo en que vivimos. Y en esta sociedad en que "el tiempo es oro", literalmente, nuesta ociosidad es también un bien de consumo, aparte de horas de trabajo que le quitamos al capitalista.
Por eso está mal visto estar ocioso, y hasta la pereza es un pecado.

Hay frases que nos enseñan a evitarlo como la peste:


"Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas".
Ovidio (43 AC-17) Poeta latino.

"Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, es pereza".
Séneca (2 AC-65) Filósofo latino.

"La ociosidad camina con lentitud, por eso todos los vicios la alcanzan".
San Agustín (354-430) Obispo y filósofo.

"Nada torna a la gente más desnaturalizada e insubordinada que una larga y constante ociosidad".
Stefan Zweig (1881-1942) Escritor austriaco.

Sin embargo es más posible que lo que resulte insoportable del estado de ociosidad a la mayoría de las personas sea el tener que afrontar los conflictos y los pensamientos más profundos del propio yo.
Mientras se está sumergido en una actividad que impide la instrospección no llegamos a conocernos a nosotros mismos y la relativa paz que procura el cumplimiento del deber impuesto y el desconocimiento de las heridas que no se ven la vida transcurre con calma y sin turbulencias.
El dolce far niente permite la introspección desde la relajación, la pausa, el descanso, la elección del ritmo de vida, la contemplación del entorno y del otro, de uno mismo, del fluir de la vida... 
El dolce far niente es indispensable para una vida plena y auténtica.


John William Godward


jueves, 7 de julio de 2016

Hedonismo

"Cuando decimos que el placer es el bien supremo de la vida, no entendemos los placeres de los disolutos y los placeres sensuales, como creen algunos que desconocen o no aceptan o interpretan mal nuestra doctrina, sino el no tener dolor en el cuerpo ni turbación en el alma." Tomado de carta a Meneceo.
Para Epicuro de Samos, filósofo griego que vivió en el periodo comprendido entre los siglos IV y III a.C, primer impulsor del hedonismo, la felicidad debía ser el anhelo inconfundible de todo hombre y por la cual tenía que luchar toda su vida por conseguirla. Dentro de esta supuesta felicidad que, para Epicuro, los hombres debían alcanzar, tendría que establecerse un cierto orden tanto en las riquezas materiales como espirituales.
Epicuro de Samos

El hedonismo ético está confrontado con la escuela de Epicuro, por tanto es factible entender este primer concepto también como ética epicúrea. La ética epicúrea fue extraída de la escuela de Epicuro y sostiene que el hombre, si bien debe aferrarse a los placeres corpóreos (comida, bebida, materiales, etcétera), tiene que concebir como prioridad aquellos placeres intelectuales (amor, sabiduría, etcétera), llamados también como placeres superiores. A su vez afirman que los individuos deben utilizar sabiamente su razón para poder quedarse con aquellas cosas y sensaciones que otorguen, en un lapso de tiempo largo, felicidad y placer.

La escuela filosófica conocida como escuela cirenaica fue fundada por Aristipo de Cirene, seguidor y discípulo de Sócrates. Con base en la afirmación de Sócrates de que la felicidad es uno de los fines de la acción moral, Aristipo mantenía que el placer era el bien superior. Decía que las gratificaciones corpóreas, que consideraba intensas, eran preferibles a las mentales. Los cirenaicos también negaban que se pospusiera la gratificación inmediata por la ganancia a largo plazo. En este respecto difieren de los epicúreos. Esta escuela concentra características del hedonismo ético e identifica la búsqueda del placer como el logro del placer espiritual. Aristipo concluye en que el hombre debe de exterminar todas sus inquietudes para alcanzar su felicidad y para ello es necesario apelar a la autarquía. Los deseos personales se debían satisfacer de inmediato sin importar los intereses de los demás. (Primero mis dientes, luego mis parientes).

La escuela de Epicuro o epicureísmo considera encontrar la felicidad a través de una búsqueda racional de placeres. El epicureísmo integra cada una de las enseñanzas del filósofo griego Epicuro y cada opinión o agregado por aquellos seguidores del mismo. A diferencia de la escuela cirenaica, que sobreponía el placer corpóreo para lograr la felicidad, el epicureísmo sostenía que la verdadera felicidad se encontraba en los placeres intelectuales. Afirma que debe existir un equilibrio perfecto y absoluto entre la mente y el cuerpo para lograr la felicidad más pura.La doctrina que predicó Epicuro de Samos se ha modificado o confundido a través de la historia, hasta el punto que algunos lo toman como un libertino mientras que otros lo consideraron un asceta. Él consideraba que la felicidad consiste en vivir en continuo placer. Según él, existen otras formas de placer que se refieren a la ausencia de dolor o de cualquier tipo de aflicción. También afirmó que ningún placer es malo en sí, solo que los medios para buscarlo pueden ser el inconveniente, el riesgo o el error. Epicuro argumentaba que el placer más alto consiste en una vida simple, moderada, complementada con discusiones filosóficas entre amigos. Enfatizaba que no era bueno hacer algo que a uno le haga sentir bien si después de experimentarlo denigraría las experiencias posteriores y no le permitiría sentirse bien. Así mismo afirmaba que a veces por tener placeres momentáneos intensos se sacrifica el bienestar posterior.

Las dos escuelas convergen en su repudio por la superstición y la religión y sus bases en la conducta y el juicio mediante la experiencia y la razón. Así anticipan las posiciones del humanismo y del iluminismo posteriores.
Las ideas y enseñanzas de Epicuro lograron sostenerse durante siete siglos continuos. Al llegar la Edad Media, éstas empezaron a ser olvidadas con la aparición del Cristianismo y continuamente, con la quema de muchos de los escritos de este filósofo
Los epicúreos sostenían que el placer verdadero es alcanzable tan solo por la razón. Hacían hincapié en las virtudes del dominio de sí mismo y de la prudencia. En los siglos XVIII y XIX, los filósofos británicos Jeremy BenthamJames Mill y John Stuart Mill hicieron la propuesta de una doctrina universal más conocida como utilitarismo. Según esta teoría, el comportamiento humano debe tener como criterio final el bien social. Hay que guiarse moralmente buscando todo aquello que proporciona y favorece el bienestar de un mayor número de personas.
Stuart Mill

El término «hedonismo» puede tomarse en dos sentidos, lato y estricto. En el primero, el hedonismo sería una teoría ética de gran amplitud en la que la palabra placer tendría un significado muy extenso, que abarcaría tanto el placer como la utilidad; en este sentido, el utilitarismo se encuadraría dentro del hedonismo. En un sentido más restringido, el hedonismo se diferencia del utilitarismo, fundamentalmente, porque el primero cifra el bien en el placer individual, mientras que el segundo afirma como bien sumo el placer, el bienestar y la utilidad social. El hedonismo tiene un carácter individualista, el utilitarismo es de índole social y sostiene el punto de vista de que la satisfacción humana se encuentra en la búsqueda y posesión del placer material y físico.

martes, 5 de julio de 2016

El Penacho de Moctezuma


El penacho de Moctezuma es un tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro que actualmente se encuentra en el Museo de Etnología de Viena, en Austria, que según la tradición perteneció al tlatoani Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520), aunque no hay certeza histórica de ello, ni autenticidad de su antigüedad. A lo largo de varios siglos, la pieza ha cambiado de dueños en varias ocasiones hasta parar en VienaAustria
El penacho es en realidad un quetzalapanecáyotl, una obra de los amantecas o artistas mexicas especialistas en la creación de objetos con plumas. Tiene una altura de 116 cm y un diámetro de 175 cm. El centro del penacho está hecho con plumas azules del ave xiuh totol, y tejuelos de oro en forma de medias lunas con piedras preciosas. Sigue una zona rosa de plumas de tlauquechol y otra zona de plumas marrones de cuclillo, de donde sale una hilera de plumas verdes de quetzal, algunas de hasta 55 cm. de largo. Sigue otra zona también de plumas de quetzal. En total tiene más de 222 plumas de quetzal

La historiadora e investigadora mexicana Carmen Cook de Leonard afirma que esta pieza es sólo uno de muchos penachos que poseía Moctezuma y que no se trata de una pieza única e irreemplazable. Moctezuma poseía muchas riquezas y utilizaba diferentes ornamentos como éste. Según esta teoría, Hernán Cortés entabló conversaciones con Moctezuma, incitándolo a convertirse a la religión católica monoteísta y a ser vasallo del rey Carlos I. Esto concienció a Moctezuma de la guerra que se aproximaba y probablemente para comprar tiempo para organizarse dio a Cortés en conjunto con otras 158 piezas este penacho, en forma de regalo para su rey, Carlos I. Así, estas piezas fueron inventariadas y enviadas a Europa, a Alemania, donde en ese momento residía el rey.


Los habitantes del México prehispánico desarrollaron culturas mágicas. Los imponentes templos que trataban de alcanzar las nubes, las vestimentas multicolores y la pintura sobre los cuerpos, la obediencia ante el poder maravilloso de las fuerzas de la naturaleza, la confianza ciega hacia los gobernantes reverenciados como vicarios de los dioses, y la sabiduría derivada de la observación del cosmos, convirtieron a los mexicas en una de las civilizaciones supremas del mundo antiguo.
Tres años antes de la llegada de los españoles, Moctezuma II observó desde un mirador de su palacio, el cometa que apareció en Tenochtitlán. El tlatoani dedujo que Quetzalcóatl anunciaba su regreso.
Historiadores aseguran que ni Moctezuma ni los anteriores reyes aztecas utilizaban penacho. En cambio, para indicar su potestad, se ponían una especie de corona de lámina de oro llamada “copilli”, símbolo del más alto poderío, y que según todas las referencias iconográficas,  Moctezuma II portó desde el principio de su reinado.

Las investigaciones históricas sobre esta pieza indican que el penacho que Moctezuma envió de regalo a Cortés fue un tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro y piedras preciosas (quetzalapanecáyotl) de origen tolteca, no mexica, que fue elaborado para Quetzalcóatl, rey de Tula, o para alguno de sus sacerdotes a finales del Siglo 10. Por  tanto, la pieza no tiene 500 años, sino mil. 
En noviembre de 2012, tras una minuciosa restauración de ocho años,  el Penacho de Moctezuma regresó a vitrinas del Museo de Etnología. Especialistas de México y Austria trabajaron en el famoso tocado de plumas de quetzal engarzadas en oro y piedras preciosas. El  majestuoso artefacto se exhibe junto a otros objetos de la época precolombina en el Museo de Etnología de Viena, en Austria.
En el Museo de Antropología de México se expone una copia del mismo y se ha reivindicado varias veces la repatriación del original, pero su fragilidad hace que los expertos desaconsejen su desplazamiento.
En todo caso hay que reconocer que es una pieza fuertemente simbólica y cargada de significado que llama poderosamente la atención.
Museo de Antropología de México

lunes, 4 de julio de 2016

Panem et circenses

Esta frase tiene origen en la Sátira X del poeta romano Juvenal (sobre el 100 d.C.). En su contexto, la frase en latín "panem et circenses" es interpretada como la última atención al pueblo romano, quien había olvidado su derecho a involucrarse en la política. Juvenal muestra su desprecio por la decadencia de sus contemporáneos. Los políticos romanos desarrollaron un plan en 140 a.C. para ganar los votos de los pobres: regalar comida barata (pan) y entretenimiento (circo). Fue un instrumento eficaz en manos de los emperadores para mantener a la población dócil, y al mismo tiempo, dándoles la oportunidad de "expresarse" en los espectáculos salvajes de los circos y anfiteatros.
… desde hace tiempo —exactamente desde que no tenemos a quién vender el voto—, este pueblo ha perdido su interés por la política, y si antes concedía mandos, haces, legiones, en fin todo, ahora deja hacer y sólo desea con avidez dos cosas: pan y juegos de circo
… iam pridem, ex quo suffragia nulli uendimus, effudit curas; nam qui dabat olim imperium, fasces, legiones, omnia, nunc se continet atque duas tantum res anxius optat, panem et circenses.
(Juvenal, Sátiras X, 77–81)


El pan al que se refiere Juvenal es la annona, el pan subvencionado por el Gobierno de Roma. Todos los ciudadanos romanos tenían derecho a la manutención gratuita. La solución de los gobernantes fue optar por subvencionar ese trigo, vendiéndolo a un precio por debajo del que ofrecía el mercado libre. La idea fue del político populista Cayo Sempronio Graco y fue puesta en práctica en el año 123 a.C
Para los políticos la solución más cómoda para ascender en su carrera política era ganarse el favor del pueblo llano llenando sus estómagos. De ahí que el pan subvencionado llegase en el año 71 a.C. a ser gratuito para 40.000 ciudadanos romanosA partir de ahí los sucesivos gobernantes, como Julio César, aumentaban la cantidad de beneficiarios de este pan gratuito.

Hoy en día, cuando empleamos la frase "panem et circenses" nos referimos a que nuestros sagaces gobernantes nos desvían de los problemas sociales y políticos que realmente debería preocuparnos a través delos medios de comunicación y entretenimiento fijando nuestra atención por ejemplo en el fútbol, verdadero agitador de masas enfervorecidas, pero se olvidan del pan. Y nosotros también. Recortan en derechos sociales adquiridos a través de luchas sangrientas y recortan el trozo de pan conquistado. Y tal vez nos quieran convencer de que un sistema que da pan a todos no es sostenible. Pero si ese sistema puede perdonar los impuestos a los grandes equipos de fútbol y a los grandes corruptos, algo falla en ese razonamiento.
Más pan y menos circo, por favor.


martes, 21 de junio de 2016

Romance del conde niño


Romance del Conde Niño

Conde Niño, por amores
es niño y pasó a la mar;
va a dar agua a su caballo
la mañana de San Juan.
Mientras el caballo bebe
él canta dulce cantar;
todas las aves del cielo
se paraban a escuchar;
caminante que camina
olvida su caminar,
navegante que navega
la nave vuelve hacia allá.
La reina estaba labrando,
la hija durmiendo está:
-Levantaos, Albaniña,
de vuestro dulce folgar,
sentiréis cantar hermoso
la sirenita del mar.
-No es la sirenita, madre,
la de tan bello cantar,
si no es el Conde Niño
que por mí quiere finar.
¡Quién le pudiese valer
en su tan triste penar!
-Si por tus amores pena,
¡oh, malhaya su cantar!,
y porque nunca los goce
yo le mandaré matar.
-Si le manda matar, madre
juntos nos han de enterrar.
Él murió a la media noche,
ella a los gallos cantar;
a ella como hija de reyes
la entierran en el altar,
a él como hijo de conde
unos pasos más atrás.
De ella nació un rosal blanco,
de él nació un espino albar;
crece el uno, crece el otro,
los dos se van a juntar;
las ramitas que se alcanzan
fuertes abrazos se dan,
y las que no se alcanzaban
no dejan de suspirar.
La reina, llena de envidia,
ambos los mandó cortar;
el galán que los cortaba
no cesaba de llorar;
della naciera una garza,
dél un fuerte gavilán
juntos vuelan por el cielo,
juntos vuelan a la par.



(Anónimo español, ss. XV-XVI)


Este es uno de los romances más populares del romancero español. Menéndez Pidal le dio el título de “Amor más poderoso que la Muerte”, en Flor nueva de romances viejos,aunque es más conocido como “El romance del Conde Niño”. El poema es una composición medieval anterior al siglo XVI . Su difusión oral debió de ser muy amplia pues existen numerosas variantes, tanto en castellano como en catalán y gallego, y de la que se conocen hasta setenta y cinco versiones entre peninsulares, judías y americanas, además de las formas contaminadas.La mayor parte de estas versiones están contaminadas con la del Infante Arnaldos (motivos de la mañana de san Juan,  la orilla del mar y el canto órfico).  De autor anónimo, forma parte de la colección de romances denominada Romancero viejo, y pertenece al grupo de romances novelescos, que desarrollan temas y asuntos variados, si bien predominan los de asunto amoroso

jueves, 16 de junio de 2016

El chivo expiatorio o emisario

“El hombre es el único animal que puede permanecer en términos amistosos con la víctima que tiene intención de comer, hasta que se la come”, escribió Samuel Butler.


El origen de la expresión "chivo expiatorio" lo encontramos en un ritual que practicaban los antiguos judíos para celebrar el Día de la Expiación (Yom Kippur). Consistía en elegir a dos machos cabríos (chivos) y mediante el azar designar a uno de los animales para sacrificarlo a Yahveh con todos los honores. Con su sangre se rociaba el Propiciatorio (arca de la alianza). Sobre el otro chivo, llamado Azazel, recaía la culpa de todos los pecados del pueblo, en una ceremonia en la que el rabino, purificado y vestido de blanco ponía sus manos sobre la cabeza del animal, después de haber oído las culpas del pueblo, traspasando así la culpa del pueblo a éste,  para luego llevarlo al desierto en calidad de emisario y ser abandonado allí (según algunas fuentes era además apedreado).
Estas ceremonias religiosas, del pueblo judío y otros cultos religiosos, dirigidas a transferir las culpas colectivas a un animal, en este caso un chivo, se tratan de ritos mágicos, que en algunas culturas podían llegar a aplicarse a seres humanos. El pueblo se sentía purgado y libre de culpas mediante estos ritos, que han sido ampliamente estudiados y que algunos autores consideran importantes catarsis colectivas para descargar tensiones sociales que de otra manera podrían desembocar en disturbios de elevada violencia.
El chivo expiatorio

Este término se utiliza hoy para describir el hecho de descargar sentimientos negativos o culpas en alguien que no es el verdadero causante o culpable, pero que actuaría como un receptor de esa agresión. 
El proceso mental que actúa detrás de esta descarga recibe el nombre de proyección. La proyección es un mecanismo de defensa del Yo por el que el sujeto atribuye a otros las propias virtudes o defectos. En el caso de la proyección negativa, ésta opera en situaciones de conflicto emocional o amenaza, atribuyendo a otras personas u objetos los sentimientos, impulsos o pensamientos propios que resultan inaceptables para el sujeto. Se "proyectan" los sentimientos, pensamientos o deseos que no terminan de aceptarse como propios porque generan angustia o ansiedad, dirigiéndolos hacia algo o alguien y atribuyéndolos totalmente a este objeto externo. Por esta vía, la defensa psíquica logra poner estos contenidos amenazantes fuera y así calmar la propia angustia. No suele ser un mecanismo de defensa muy adaptativo por lo general. Vemos en otras personas el miedo, la ira, la codicia, la maldad que residen primariamente en nosotros mismos y que no podemos reconocer.


 Un alcalde de Viena, durante los días del régimen nazi, quería acordarle un privilegio a un judío prominente. A la objeción de que su beneficiario procedía de una familia judía, contestó diciendo: “Me corresponde a mí decidir si es o no judío”. El hecho de que los nazis convirtieran a ciertos judíos privilegiados en “arios honorarios” muestra la importancia que tiene que mantener intacta la minoría perseguida. Mientras esto puede hacerse, es posible pensar que el mal procede de un grupo integrado y personalizado con valores ajenos, y que posee un carácter permanentemente amenazante, que se continúa de generación en generación. Esto facilitaría la cohesión del grupo mayoritario mediante la condena del chivo expiatorio o minoría que así se hace culpable de todos los males de la sociedad.
En psicología social, el chivo emisario es un rol adjudicado (y asumido) por un miembro del grupo. A partir de esa asunción, éste “se hace depositario de los aspectos negativos o atemorizantes del mismo o de la tarea”; es una suerte de acuerdo tácito en el que se comprometen tanto él como los otros miembros, llamados “expiadores”, que lo segregarán del grupo para preservar al mismo (Pichon-Riviére). El chivo emisario o expiatorio se hace cargo de las cosas depositadas sobre él y cuando se va, se lleva consigo todas esas cualidades negativas del grupo, como el chivo Azazel al ser abandonado en el desierto se lleva consigo todos los pecados del pueblo israelí. Pero realmente no es así, y a veces puede generar en el gripo sentimiento de culpa.


Cualquiera puede convertirse en Chivo Expiatorio. Cualquier persona cuyo comportamiento difiere del estipulado por su entorno, puede ser considerado una amenaza para la hegemonía del grupo. Muchas veces alguien puede ser elegido como chivo expiatorio precisamente por sus mejores cualidades, ya que cualquier cualidad que no se encuentre circunscrita dentro del “standard” aceptado por el mismo, convierte a aquella persona en alguien "diferente" y por tanto puede ser interpretado como una potencial amenaza a la delicada cohesión del mismo. Sus mejores cualidades pueden despertar la envidia o inseguridad en los otros.
Imagen del test proyectivo de Roscharch


“Todos los grupos, llegan a un límite de inercia que generalmente hace que su progreso sea más lento que el del individuo. Es así como inevitablemente llega el día, en que el propósito del grupo queda estancado frente a las expectativas del individuo.” (Thorwald Dethlefsen)
Cuando empiezas a sentir que el grupo es más lo que entorpece que lo que apoya tu progreso, significa que estás en peligro de convertirte en un "outsider". Y más aún, eres el perfecto candidato para ser chivo expiatorio. Si eres una persona mediana o altamente creativa o tienes muchos intereses, tu creatividad puede ser uno de los factores que te hagan susceptible de convertirte en un “scapegoat”o chivo expiatorio. La sociabilidad es generalmente un factor de protección, así como si la tendencia del individuo es hacia la soledad, será especialmente vulnerable a convertirse en el próximo chivo expiatorio del grupo. Y el riesgo es aún mayor si resulta una persona sensible y receptiva.

Así pues, vemos que desde tiempos inmemoriales y en situaciones límites, los grupos humanos tienden a usar la táctica de depositar las culpas y los aspectos negativos en un sujeto o minoría para luego castigarlo o expulsarlo. Una situación que para el chivo expiatorio es injusta y de gran indefensión. Puede ser de gran utilidad para preservar la cohesión del grupo o el orden social, pero ¿a qué coste? 
Un grupo de personas que trabajan juntas y acosan a un compañero porque es más creativo o tiene ideas diferentes... ¿merece seguir existiendo como grupo a costa de hacer terrorismo psicológico a un semejante?
Cobardía, eres inherente a la naturaleza humana.

lunes, 13 de junio de 2016

El mito del amor romántico


"El día en que sea posible que la mujer ame, no con su debilidad sino con su fuerza, no para escapar de sí misma sino para encontrarse, no para rebajarse sino para reafirmarse; aquel día el amor llegará a ser para ella, como para el hombre, una fuente de vida y no de peligro mortal". (Simone de Beauvoir)

Simone de Beauvoir


El amor romántico como lo entendemos hoy en día es una de las principales características de la ideología burguesa, un sistema basado en la pareja monogámica, heterosexual, orientado hacia la procreación y bendecido por la Iglesia y el Estado.
El escritor H.D. Lawrence llamó “egoísmo a dúo” a la forma de relación basada en la dependencia, la búsqueda de seguridad, necesidad del otro, la renuncia a la interdependencia personal, la ausencia de libertad, celos, rutina, adscripción irreflexiva a las convenciones sociales, el enclaustramiento mutuo…
Se basa en unos principios falaces de omnipotencia (el amor todo lo puede y lo justifica), exclusividad (monogamia, celos) y predestinación que justifican la codependencia, la monogamia, y el heteropatricarcado
Tendemos a pensar que las normas amorosas, morales y sexuales occidentales siguen los dictados de la naturaleza; la Ciencia se ha encargado de legitimar esta visión, hasta llegar incluso a afirmar que el mito de la monogamia y la fidelidad sexual es una realidad biológica y universal, negando su carácter cultural.
El sistema social y político necesita de una estructura básica que está basada en el trabajo en pareja para sacar adelante a nuevos trabajadores y trabajadoras que produzcan y consuman.  Es necesario que estos nuevos trabajadores asuman como algo normal y natural el funcionamiento socio-político, legal y económico de la realidad. La Familia es la principal instancia de educación e internalización de las normas y costumbres sociales.

En el siglo XX, la teoría feminista denunció la función social del amor romántico como instrumento de dominación y de sumisión entre dos personas, y también como una herramienta de control social del poder patriarcal para influir y construir las emociones y los sentimientos de la población, especialmente la femenina.


A. Kollontai



Alexandra Kollontai fue una filósofa rusa que alrededor de 1920, en plena revolución soviética, denunció la identificación entre amor y género femenino, y la dependencia moral, material y sentimental femenina. Esta dependencia choca con la independencia y la actitud del varón, para quien el amor no es más que una parte de su vida. Kollontai afirma que esa necesidad femenina de amar es la causa de incontables tragedias en el alma de las mujeres de todas las clases sociales: los celos, la desconfianza, la soledad, el renunciamiento a sí mismas por adaptarse al ser amado, etc.
El amor para la mujer nueva que ella preconiza no es sino una etapa en el camino de su vida; su fin principal es un ideal social, una vocación, el estudio de la Ciencia o el trabajo creador.
También denuncia el desconocimiento masculino de la sexualidad femenina, y la injusticia que suponía la existencia de una doble moral, aquella justificación del adulterio masculino y la condena del adulterio femenino que es tradición en las culturas patriarcales. Para Kollontai la doble moral es uno de los problemas más importantes que acosan la inteligencia y el corazón de la Humanidad. Para acabar con ella será necesaria una larga lucha con objeto de reeducar la psicología de la Humanidad; señala muy especialmente la imposibilidad de la “mujer nueva” de realizarse sentimentalmente en un mundo en el que el varón todavía no ha cambiado.
Para Kollontai, el matrimonio legal tiene en su base dos principios que lo envenenan y que afectan de igual modo a varones y mujeres: su indisolubilidad y la idea de propiedad con respecto al cónyuge, capaz de estrangular la relación más apasionada, por eso propone la unión libre como alternativa al matrimonio legal; se niegan los supuestos derechos de propiedad que el amor burgués concedía sobre el cuerpo y el alma de la persona amada. Se basa en el mutuo respeto a la individualidad y la libertad del otro, lo que entraña el rechazo de la subordinación de la mujer dentro de la pareja y de la hipocresía de la doble moral.
 Los seres humanos viven aislados, cuando no enfrentados con la comunidad; y es precisamente esta soledad moral en que viven mujeres y varones la que hace que las mujeres se aferren con enfermiza avidez a un ser del sexo opuesto.

El feminismo de los años 70 pensó en el romanticismo como un dispositivo de control social que sirve para perpetuar las diferencias de género, la familia nuclear patriarcal y el statuo quo político y social.
Numerosos autores de ambos sexos pusieron el acento en la necesidad de derribar la mitología amorosa, que seduce a las personas para que sueñen con mitos patriarcales y adopten un modo de vida muy concreto: en pareja, produciendo y  reproduciéndose, consumiendo  y consolándose mutuamente. El amor sería un modo de escapismo, entonces, y de refugio frente al mundo en una sociedad tan competitiva como la nuestra:
Carlo Fabretti

“El amor, que a menudo se presenta como último reducto de autenticidad y autodeterminación en una sociedad hipócrita y coercitiva, es en realidad la farsa suprema y la más angosta de las jaulas concéntricas que nos aprisionan. Los miembros de una pareja se someten mutuamente al más grosero de los engaños (sólo concebible en la medida en que ambos desean ser engañados tanto o más que engañar) y sujetos por la cadena de una dependencia neurótica, se convierten cada uno en la bola de presidiario del otro”(Carlo Fabretti).  
Para Fabretti, este mutuo engaño y su consecuente autoengaño son producidos por el terrible miedo a la soledad que tiene el ser humano, acrecentado en nuestra época por el individualismo:

Nota: ver original de Coral Herrera Gómez https://haikita.blogspot.com/
Waterhouse

martes, 7 de junio de 2016

Los incompetentes sabios

 «La ignorancia genera confianza más frecuentemente que el conocimiento»  Charles Darwin

“Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se debe a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas” (Bertrand Russell)
B. Russell

He leído últimamente bastantes referencias sobre el "síndrome del impostor", y eso me ha llevado a buscar qué es exactamente y a qué se refiere. Al parecer este fenómeno, que no síndrome, fue descrito en 1978 por las psicólogas Pauline Clance y Suzanne Imes, que analizaron una muestra de mujeres con unos logros notables que eran incapaces de internalizar. Se puede resumir de esta manera: 
“A pesar de contar con logros académicos y profesionales extraordinarios, las mujeres que sufren el síndrome de la impostora están convencidas de que en realidad no son inteligentes y de que han engañado a quienes creen que sí lo son. (…) (Creen que) su éxito ha sido… cuestión de suerte y que (….) salvo que realicen un trabajo hercúleo (…) no podrán mantener el engaño”.
Las mujeres (y hombres) que experimentan este síndrome no quieren “correr el riesgo” de ser descubiertos en su impostura. Por lo tanto, no quieren hacer visible su talento porque, al no internalizar sus logros, desconfían de sus propias capacidades.
¿quién es el impostor?


Pero lo que me parece más interesante es que buscando sobre el "fenómeno del impostor" he llegado a algo mucho más interesante y revelador, que vendría a ser el efecto contrario: el "efecto Dunning-Kruger", descrito por David Dunning y Justin Kruger de la Universidad de Cornell como un "sesgo cognitivo, según el cual los individuos con escasa habilidad o conocimientos en una materia sufren de un sentimiento de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, midiendo incorrectamente su habilidad por encima de lo real". Este sesgo se explica por una incapacidad metacognitiva del sujeto para reconocer su propia ineptitud. Por el contrario, los individuos altamente cualificados tienden a subestimar su competencia relativa, asumiendo erróneamente que las tareas que son fáciles para ellos también son fáciles para otros.
Tal como señalan Dunning y Kruger, esta percepción irreal se debe a que las habilidades y competencias necesarias para hacer algo bien son, precisamente, las habilidades requeridas para poder estimar acertadamente el propio desempeño en la tarea.
Lo curioso de este efecto psicológico es que, además, estas personas incompetentes “no solo llegan a conclusiones equivocadas y toman malas decisiones, sino que su incompetencia no les permite tomar conciencia de ello”, señalan Dunning y Kruger.
El troll de internet es el prototipo de incompetente sabio

No parece difícil encontrar ejemplos de esto en la vida real, de hecho es bastante habitual en redes sociales, en la televisión, en el mostrador de un bar, escuchar a incompetentes pontificar sobre temas  que requieren mayor o menor capacitación profesional o al menos un mínimo de conocimientos con la mayor desenvoltura, utizando términos técnicos discriminadamente de forma incorrecta y con su público extasiado aplaudiendo. Lo que a mí más me sorprende es la nula autocrítica de ciertos personajes. El efecto Dunning-Kruger puede explicar este extendido fenómeno en parte, aunque el narcisismo es una opción que hay que tener muy en cuenta y no descartar a la ligera...

viernes, 3 de junio de 2016

Mes de junio

Junio

Y llegará el verano.
Yo sé que va a llegar,
con su espejismo
de nieve atravesando mis desiertos.
Será un verano umbroso,
con sol agonizante,
cuyos rayos
abrazarán la antigua
figura de quien tuvo
vientos para azotar múltiples alas,
pero que se estremece
al ver su tempestad a ras de tierra.
Verano
más cerca de la vida
que del tiempo.
¿Habrá espigas que doren su llegada?
            
María Sanz



Con junio llega el verano y las tardes se eternizan.
Empezamos a soñar con las noches breves y calurosas y con esa época de descanso y disfrute.
Para quien permanece en el calor del asfalto y el tedio de las jornadas laborales,
Junio es la antesala de las noches de insomnio y los días eternos, las calles vacías,
la soledad y el aburrimiento de la ciudad desmantelada.
Calles levantadas, animales olvidados por veraneantes sin corazón, 
bares cerrados, tiendas clausuradas.
Corazón sin latir, aire sin fluir.
Verano.