jueves, 24 de octubre de 2019

La Catrina y el Día de Muertos

El Día de Muertos es una celebración tradicional mexicana y en general mesoamericana que honra a los muertos.​ Tiene lugar los días 1 y 2 de noviembre y está vinculada a las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.La tradición del Día de Muertos surge como parte del sincretismo religioso en la época colonial. Durante la etapa prehispánica, el culto a la muerte estuvo presente en distintas culturas a lo largo y ancho de México.
Es una festividad que se celebra en México y en menor grado en países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana. En el 2008 la Unesco declaró la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de México.​


Festividades que se consideran precursoras del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones desde la época precolombina. Entre los pueblos prehispánicos era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte. No obstante, la antropóloga Elsa Malvido ha cuestionado la explicación del origen prehispánico del Día de muertos, destacando la continuidad de tradiciones surgidas en la Europa medieval.
El día 1° de noviembre, se celebra el Día de Todos los Santos de acuerdo a la tradición católica. En esta fecha se recuerdan a todos aquellos que murieron sin ser beatos y santos, además de quienes fallecieron a temprana edad como los niños. De acuerdo a la religión católica, el Día de los Fieles Difuntos que tiene lugar el 2 de noviembre, se realiza una oración por aquellos que no han accedido al paraíso. En México, las tradiciones de esta celebración incluyen visitar a los seres queridos que ya partieron en los cementerios y preparar altares con alimentos, veladoras, incienso, fotografías y flores para recordarlos. Es solo durante estos días que las almas de los seres queridos pueden volver del más allá para estar cerca de los suyos.

La Catrina, originalmente llamada La Calavera Garbancera,​ es una figura creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera.​La historia de La Catrina empieza durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. En estos periodos, se empezaron a popularizar textos escritos por la clase media que criticaban tanto la situación general del país como la de las clases privilegiadas. Los escritos, redactados de manera burlona y acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos, empezaron a reproducirse en los periódicos llamados de combate. Estas eran calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio. Todas para retratar la miseria, los errores políticos, la hipocresía de una sociedad, como es el caso de “La Catrina”.


La palabra "catrín" definía a un hombre elegante y bien vestido, acompañado de alguna dama con las mismas características; este estilo fue una imagen clásica de la aristocracia mexicana de fines del siglo XIX y principios del XX. Es por ello que, al darle una vestimenta de ese tipo, Diego Rivera convirtió en su obra a “La Calavera Garbancera” en “La Catrina” diseñada en Aguascalientes. «Garbancera» es la palabra con la que se conocía entonces a las personas que vendían garbanza y que teniendo sangre indígena pretendían ser europeos, ya fueran españoles o franceses y renegaban de su propia raza, herencia y cultura.​ Desde el punto de vista de Posada, es una crítica a muchos mexicanos del pueblo que son pobres, pero que aun así quieren aparentar un estilo de vida europeo que no les corresponde.
«...en los huesos pero con sombrero francés con sus plumas de avestruz».
Diego Rivera fue quien le dio su atuendo característico, con su estola de plumas, al plasmarla en su mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", donde la calavera aparece con su creador, José Guadalupe Posada y una versión infantil de Rivera y con Frida Kahlo. El mural fue pintado al fresco en 1947, originalmente fue realizado por Rivera para un hotel muy importante en el Centro Histórico de la ciudad de México y actualmente está ubicado en el Museo Mural Diego Rivera.


Las Catrinas también estuvieron acompañadas en los periódicos por las famosas calaveras. Las calaveras literarias, son composiciones en verso tradicionalmente mexicanas que en vísperas del día de muertos se suelen escribir como otra de las manifestaciones de la cultura popular para hacer burla tanto a los vivos como a los muertos, y recordar que todos nos vamos a morir. Están escritas con un lenguaje satírico o burlesco y son textos muy breves pero que reflejan todo el espíritu y festividad del mexicano frente a la muerte. José Guadalupe Posada apuntó: "La muerte, es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera".
La imagen de la Catrina se está convirtiendo en la imagen mexicana por excelencia sobre la muerte, es cada vez más común verla plasmada como parte de celebraciones de día de muertos a lo largo de todo el país, incluso ha traspasado la imagen bidimensional y se ha convertido en motivo para la creación de artesanías, ya sea de barro u otros materiales, las cuales dependiendo de la región pueden variar un poco en su vestimenta e incluso su famoso sombrero, pero que igual se les ha dado en llamar "catrinas".


















domingo, 20 de octubre de 2019

Winter Blues, más que una simple tristeza invernal

El trastorno afectivo estacional (TAE o SAD en inglés), depresión estacional, depresión invernal o winter blues, es un trastorno del estado de ánimo caracterizado por la presencia de síntomas de depresión durante una cierta época del año, generalmente en invierno.​ Regularmente, los síntomas se manifiestan al final del otoño o principios del invierno y desaparecen durante el verano. Un tipo menos común ocurre durante el verano; comienza al final de la primavera o inicios del verano y desaparece durante el invierno. En cualquiera de los casos, los síntomas pueden ser leves al principio y agravarse a medida que avanza la estación.


La prevalencia de la enfermedad es mayor en lugares con noches invernales de mayor duración.​ Se cree que el TAE es causado «por la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural», lo que provoca niveles bajos de serotonina y melatonina, encargados de regular los ciclos de sueño y vigilia y el estado de ánimo. La “estacionalidad” se encuentra en unas cifras de aproximadamente un 6% en la población estadounidense en sus formas más severas, ampliándose hasta un 14% extra en formas más leves (estas formas leves son denominadas por el autor como “tristeza invernal”, y son una forma parcial del síndrome afectivo-estacional, menos incapacitantes que éste). No se encuentran diferencias entre grupos étnicos, clase social, trabajos… aunque sí hay diferencias en cuanto al sexo, siendo 4 veces más común entre las mujeres, y también en cuanto a la edad, apareciendo con más frecuencia en el grupo de edad comprendido entre 20 y 40 años. La depresión estival aparece  en una proporción de 1 de cada 4 pacientes con SAD. El empeoramiento invernal más prevalente en Europa y EEUU, pero en las sociedades japonesa y china, tienen un importante número de depresión estival.


En los casos de depresión de invierno, los síntomas más comunes son: cambios en el apetito, aumento de peso, fatiga, somnolencia (poco común en otros tipos de depresión), desesperación, irritabilidad, ansiedad y anhedonia.​ Se ha comprobado que la exposición repetida a luces brillantes (como el caso de lámparas fluorescentes) es efectiva como tratamiento, probablemente por la implicación de la luz en la restauración de los niveles de serotonina.


Los síntomas que forman el núcleo del SAD, son: SAD como crisis energética: con la aparición de importante fatiga, que imposibilita la realización de actividades habituales como levantarse a las mañanas, trabajar o poner el lavaplatos Cambios en los ritmos y apetencias por las comidas: preferencia por hidratos de carbono, que se objetiva a nivel de la clínica en un aumento de peso del paciente durante el invierno, con disminución de éste durante la primavera-verano. Problemas cognitivos: como disminución de la concentración, de la productividad, del interés, de la creatividad… imposibilidad para finalización de tareas, dificultades en las relaciones interpersonales. 

Me gustaría también llamar la atención sobre el escaso número de casos con clínica estacional depresiva importante informados en la sociedad española, quizás por una infraestimación del problema, quizás por enfrentarnos a otras tasas  de prevalencia. Más frecuentes son los cambios estacionales que clásicamente han acompañado a los trastornos bipolares. En cualquier caso, en nuestra sociedad la mayoría de profesionales no se plantean la terapia lumínica como una primera opción de tratamiento en un episodio depresivo mayor (a pesar de estudios refiriendo el comienzo precoz de actuación comparado con la terapia farmacológica). Es más, aunque así fuera, nos encontraríamos con la dificultad del suministro de las cajas lumínicas en este país. Tras tener mayor información acerca de este tema, que está bien sustentado a nivel científico, probablemente esto sea una tendencia a cambiar de forma progresiva.
 
La terapia lumínica es muy eficaz en el TAE
https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/seasonal-affective-disorder/symptoms-causes/syc-20364651
https://www.aperturas.org/articulo.php?articulo=0000409

martes, 15 de octubre de 2019

Tipos de "amigos"


Ya hemos hablado en este blog de que vivimos en un mundo que tiende a convertir las relaciones en algo superficial e impermanente, en una sociedad narcista y de falsa autosuficiencia que se mira en el espejo oscuro (black mirror) de las nuevas tecnologías.
En esta situación de base es difícil mantener relaciones significativas que duren y que sobrevivan a la liquidez de la realidad diaria en la que tendemos a preferir escribir un twit o un whatsapp en lugar de conversar con un ser querido.
Pero hay cosas que no cambian, hay situaciones que se repiten desde la era del teléfono fijo y el correo postaal y supongo que desde mucho antes. La esencia del ser humano no cambia tanto como para que dejen de darse ciertos conflictos universales.



En mi continuo y vano intento de recuperar amistades me he reencontrado con diferentes patrones de amistad, que cansan y frustran, y desde luego no pretendo quitarme mi parte de responsabilidad, pero ese análisis me lo guardo para mí.

-Relación invasiva: para mí es la relación personal con alguien que pretende cambiarte y llevarte a su terreno, ya sea ideológico, profesional o del tipo que sea, pero con una total falta de respeto y de empatía, machaconamente y de manera invasiva. Por ejemplo, el amigo que te arrastra a ir de discotecas por mucho que tú le hayas dicho que no te gusta y que no te lo pasas bien, pero insiste y te coacciona llegando a hacerte sentir mal mediante la descalificación y el chantaje "es que eres una reprimida", "tú no sabes divertirte", etc... Suelen ser personas que llaman insistentemente y a deshora, resultando inoportunas y molestas. Este tipo de personas son las que más dañinas me han resultado y con ellas no hay otra solución que cortar la relación y alejarse lo más posible, pues no te quieren por tí misma, sino que desean moldearte a su gusto. Aquí entra perfectamente el/la psicoplanner.


Invasión


- Relación de "apego inseguro": llamo así a la amistad que te da una de cal y otra de arena, generando un vínculo ambivalente. Aparece y desaparece de forma arbitraria e impredecible. Un día te propone un plan fantástico, te hace regalos y te promete cosas fabulosas y de repente desaparece sin cumplir nada de lo que prometió. Como su nombre indica, no sabes si puedes confiar en esta persona y cuando estás con ella te sientes insegura y con cierto sentimiento de culpa por dudar de ella. También a evitar.



-Relación "límite": Inicialmente la relación es muy buena, la otra persona te halaga, te rinde una admiración a veces desproporcionada y a posteriori sospechosa, te llama su mejor amiga y te dice que eres imprescindible en su vida, pero en un momento dado deja de hablarte sin motivo aparente, no te contesta a las llamadas ni a los mensajes y te deja más tirada que una colilla. Has caído del pedestal y también habla mal de tí a otras personas. Normalmente estamos tratando con una persona inestable y/o con rasgos límites de personalidad, por lo que también es totalmente necesario alejarse lo más posible y evitar nuevos contactos si se quiere evitar ser dañada de nuevo.


-Relación "ausente": como el padre ausente es esta amistad ausente, a la que ves una vez al año o al lustro, la que no te contesta al teléfono, la que de cada 5 whatsapp que le mandas te contesta a 1. Suele haber una amistad de toda la vida de base o una relación familiar que dificulta la ruptura o que genera culpa y tristeza cuando te das cuenta de la situación. Muy difícil de llevar, pero en muchos casos inevitable.



Hasta aquí mi pobre y humilde visión de la cuestión. Para mí lo ideal es buscar la simetría en las relaciones, que tú recibas lo mismo que das, y si en malos tiempos la otra persona está más ausente, perdonarlo porque sabes que ella lo hará cuando tú falles.
Sólo desde la igualdad, la empatía y el perdón mutuos puede funcionar una amistad.
Y por eso es tan difícil encontrar una.


Simetría


viernes, 11 de octubre de 2019

Qué significa ser adulta. La conciencia del yo.

"Yo creo que se puede establecer una división entre la juventud y la madurez. La juventud acaba cuando termina el egoísmo; la madurez empieza cuando se vive para los demás". Hermann Hesse

"El amor infantil sigue el principio: “Amo porque soy amado”.
El amor maduro sigue el principio: “Soy amado porque amo”.
El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”.
El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo.” Erich Fromm


"Las nubes vienen flotando en mi vida, ya no para llevar la lluvia o marcar la tormenta, sino para agregar color a mi cielo del atardecer". Rabindranath Tagore


“Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años.” Mark Twain


“Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura.” Victor Hugo




A pesar de que lo único que permanece inalterable de nosotros mismos a lo largo de la vida es la conciencia, nuestro cuerpo y nuestra mente cambian y aunque sintamos que somos la misma persona que a los 3 años despertó a la conciencia de uno mismo y empezó a ver el mundo con extrañeza y entusiasmo, todo alrededor cambia radicalmente, sobre todo el concepto que los demás tienen de nosotros según nuestro sexo, edad, ocupación y la gente que nos rodea.

Así pues, si yo soy la misma persona que a los 3 años se dio cuenta de que era una niña llamada C. que iba a la guardería con su hermano pequeño una mañana soleada de primavera, ¿cómo es que de repente soy una mujer de 39 años que tiene que ir a trabajar, proveer un hogar y cumplir con unas obligaciones y expectativas sociales?
¿Qué es ser adulto?



La adultez puede ser definida en términos fisiológicos, psicológicos, legales, de carácter personal, o de posición social. La adultez en Homo sapiens se divide en adultez temprana, que va de los 20-34 años, adultez media, de los 35-65 años y la adultez tardía, de los 65 años en adelante. En un ser humano se dice que es adulto cuando ya ha dejado la infancia y adolescencia y alcanza su completo desarrollo físico. Desde un punto de vista jurídico la edad adulta supone el momento en que la ley establece que se tiene plena capacidad de obrar. Eso supone un incremento tanto en los derechos de la persona como en sus responsabilidades. En esta etapa de la vida el individuo normalmente alcanza la plenitud de su desarrollo biológico y psíquico. Su personalidad y su carácter se presentan relativamente firmes y seguros, con todas las diferencias individuales que pueden darse en la realidad.
Según la teoría de Erik Erikson cada una de las etapas de la vida se ve marcada por un conflicto que es lo que permite el desarrollo del individuo. En la resolución de estos conflictos el ser humano encuentra un gran potencial para el crecimiento, pero si no lo resuelve, se puede encontrar un gran potencial para el fracaso. La etapa de la crisis de productividad vs estancamiento, también llamada la segunda adultez, va desde los 35 a 60 años. Esta es una etapa muy importante del ciclo vital, de gran productividad, especialmente en la esfera intelectual y artística y es en definitiva el período en el que se consigue la plena autorrealización.


Para Schaie la adultez temprana se constituirá en tres etapas: logro, responsabilidad y ejecutiva. En un principio, en la etapa de logro (21-31, años) el adulto reconoce y aplica los conocimientos adquiridos en una etapa anterior para alcanzar metas a largo plazo, como terminar una carrera profesional o la formación de una familia. A continuación, en la etapa de la responsabilidad (39-65, años), el individuo utiliza sus capacidades cognitivas para resolver problemas asociados con el cuidado de otros. Este cuidado se puede extender a nivel familiar, compañeros de trabajo y comunidad. Al final, en la etapa ejecutiva (antes de los 40 a la edad media), el adulto desarrolla la habilidad de aplicar el conocimiento complejo en diferentes niveles. Aquí se responsabiliza de sistemas sociales o movimientos sociales. Por ello, se puede decir que en esta etapa se puede superponer con las etapas anteriores.

La crisis de la adultez media es lo que se denomina “midescencia” (middlescence), que es un proceso que se caracteriza por un nuevo esfuerzo en la búsqueda de una nueva identidad. Esto podría llevar a la persona a incurrir en patrones de comportamiento que no son típicos de su edad, en particular, tratar de establecer patrones de vida parecidos a la búsqueda de identidad que pasan los adolescentes.


Cuando leemos las definiciones de lo que es la adultez pareciera que los adultos somos seres perfectamente capaces y razonables, cuando lo evidente es que no es así. Volviendo a la conciencia del yo, a eso que es lo que nos define comos seres con identidad propia, pienso en cuando era niña y me creía de verdad que los adultos lo sabían y lo podían todo y que eran infalibles. Sin embargo esa conciencia de la niña pequeña que se admira ante la omnipotencia del adulto (los padres) sigue siendo la misma en la adulta de 39 años que se siente impotente y falible y que no entiende cómo puede ser que se espere tantos cambios en un mismo ser bajo diferentes apareciencias y edades.

Al fin y al cabo, todos nos sentimos y nos comportamos a veces como niños pequeños, o como adolescentes, o como ancianos, independientemente de los años que haya cumplido nuestro cuerpo físico.
Al final la edad física es una envoltura, la conciencia vive en diferentes tiempos a la vez, se transporta y a veces se estanca. La adultez es un constructo y la vida transcurre más en el interior que en el exterior.





https://www.etapasdesarrollohumano.com/etapas/adultez/#targetText=Caracter%C3%ADsticas%20de%20la%20adultez%3A,que%20en%20las%20etapas%20anteriores.

https://es.wikipedia.org/wiki/Adulto

martes, 1 de octubre de 2019

El castigo de Sísifo y mi abuela

«Los dioses habían condenado a Sísifo a transportar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Pensaron, con algún fundamento, que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza»
-Albert Camus-

Cuando era pequeña y miraba cómo mi abuela recogía y metía los platos en el lavavajillas, me intrigaba mucho qué quería decir con que eso era la "maldición de Sísifo".

Ya hemos visto que autores como A. Camus han hablado del mito de Sísifo como una metáfora de lo absurda que es la vida moderna. El trabajo en una fábrica o en una oficina es una tarea repetitiva, pero lo cierto es que el trabajo de un ama de casa es igual de inacabable e inútil en el sentido de que no hay un final ni un reconocimiento, y menos una remuneración.  

Como Sísifo mi abuela tenía que llenar y vaciar el lavavajillas a diario, sin hallar un final a esa tarea repetitiva y tediosa, como todas las de la casa. Todas son labores con un resultado fugaz. La limpieza tiende inevitablemente a desaparecer y la suciedad reaparece inexorablemente. La comida se prepara, se come y hay que volver a comer, todo es un ciclo de repetición sin fin, con una gratificación momentánea y resultados casi inadvertidos.
Las amas de casa conocen el castigo del mito, y Camus lo traslada al "hombre absurdo"que trabaja en la sociedad moderna y que es finalmente un héroe. La labor interminable de las mujeres que siempre han llevado a cabo la ímproba tarea de hacer funcionar un hogar no es heroica ni es una metáfora, ni siquiera es reconocida. 

Camus dice que "cuando Sísifo es capaz de reconocer la inutilidad de su labor, y tiene la certeza de cuál es su destino, se libera para notar lo absurdo de su condición, llegando al estado de aceptación, en la que “todo está bien y hay que imaginarse a Sísifo feliz"". Es cierto que en general la aceptación ayuda a llevar situaciones difíciles sin sufrir, pero no tengo muy claro que el destino de ningún ser humano sea  trabajar en una oficina, en una fábrica o ser ama de casa. Sísifo mereció un castigo, ¿por qué los humanos tenemos que aceptar el castigo de las labores inútiles e interminables de la sociedad capitalista?, ¿acaso debemos aceptar nuestro destino como sociedad?

Desde luego, lo que sí sé es que a mi abuela llenar y vaciar el lavavajillas le parecía un castigo, como a la  mayoría nos lo parece también.





El motivo del castigo al que fue sometido Sísifo no es mencionado por Homero, pero otras fuentes indican que Sísifo había revelado al dios fluvial Asopo que el autor del rapto de su hija Egina había sido Zeus;​ o que el castigo había sido a causa de su impiedad;​ o bien se debió a su hábito de atacar y asesinar viajeros. En el inframundo, Sísifo fue obligado a cumplir su castigo, que consistía en empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio, una y otra vez. Así se cuenta en la Odisea.​ También se dice que aun viejo y ciego seguiría con su castigo. 
De acuerdo con la teoría solar, Sísifo es el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Otros ven en él una personificación de las olas subiendo hasta cierta altura y entonces cayendo bruscamente, o del traicionero mar. Welcker ha sugerido que la leyenda es un símbolo de la vana lucha del hombre por alcanzar la sabiduría. S. Reinach​ sitúa el origen de la historia en una pintura, en la que Sísifo era representado subiendo una enorme piedra por el Acrocorinto, símbolo del trabajo y el talento involucrado en la construcción del Sisypheum. Cuando se hizo una distinción entre las almas del infierno, se supuso que Sísifo estaba empujando perpetuamente la piedra cuesta arriba como castigo por alguna ofensa cometida en la Tierra, y se inventaron varias razones para explicarla.
En el siglo I a. C. Lucrecio interpretó el mito como los políticos que aspiran a un cargo, con la búsqueda del poder como una "cosa vacía", se asemeja a rodar la roca arriba del cerro.​ Albert Camus consideraba a Sísifo personificando el absurdo de la vida humana, pero Camus concluye que «uno debe imaginar a Sísifo feliz», como «la lucha de sí mismo hacia las alturas es suficiente para llenar el corazón del hombre». Albert Camus menciona poéticamente que la razón de su castigo obedece a su ligereza con los dioses, revelando sus secretos y prefiriendo "la bendición del agua a los rayos celestes". 

miércoles, 25 de septiembre de 2019

Ciudades escenario

Forastero:
¿Esto hay en el Arenal?.
¡Oh, gran máquina Sevilla!
Alvarado:
¿Esto sólo os maravilla?
Forastero:
¡Es a Babilonia igual!
Alvarado:

Pues aguardad una flota
y veréis toda esta arena
de carros de plata llena,
que imaginarlo alborota.

Lope de Vega

Se rehabilitan edificios para ser usados como pisos turísticos


El término gentrificación (proveniente del inglés gentry, «baja nobleza») se refiere al proceso de transformación de un espacio urbano deteriorado o en declive a partir de la preconstrucción o rehabilitación edificatoria con mayores alturas que las existentes que provoca un aumento de los alquileres o del coste habitacional en estos espacios. Esto induce a que los residentes tradicionales abandonen el barrio y se afinquen en espacios más periféricos, lo que produce que este «nuevo» espacio termine por ser ocupado por clases sociales con mayor capacidad económica que les permita afrontar estos nuevos costes. Este proceso tiene especial relevancia en los últimos años en ciudades con importante potencial turístico y relevancia económica, como Sevilla.
También se utiliza este término para los usos comerciales o de servicios. Por ejemplo, la construcción de centros comerciales o tiendas pertenecientes a grandes cadenas, relegando a los pequeños negocios. La gentrificación no se centra únicamente en los aspectos físicos, sino que involucra una serie de cambios en la conformación de la población y se caracteriza por el desplazamiento de un estrato social por un estrato superior.


El negocio tradicional sustituido por tiendas de souvenirs

Es por tanto una dinámica del capitalismo que entra perfectamente en la lógica del libre mercado. La gentrificación es un fenómeno complejo y que puede revestir diferentes formas, pero es delimitable y único en la medida en que es producido por dinámicas estructurales del capitalismo post-fordista y juega un papel fundamental en la reestructuración del espacio urbano consecuencia de la reestructuración productiva y social del capitalismo actual.

Estos barrios son el resultado de un proceso de gentrificación que los recuperó de una imagen degradada de "jeringuillas" de los ochenta y que ahora va camino de un proceso de invasión del turismo de masas que les empuja a gentrificar otros barrios cercanos. El modelo que se da en estos barrios no es la economía colaborativa del alquiler de una vivienda mientras el propietario está de vacaciones o compartir una habitación por un módico precio. El modelo que amenaza el barrio lo ven tan voraz que lo definen como "especulativo": edificios completos y viviendas que acaban convertidas en hoteles. Los asistentes exponen experiencias cercanas sobre los envíos de burofax notificando subidas del alquiler que se disparan que obligan a salidas forzosa del inquilino. 


Espacios verdes como la Alameda se convierten en explanadas de cemento.


El barrio en el que crecí, precisamente, ha sufrido un cambio abismal. Pasó de ser una zona degradada y casi marginal en los años 80 a sufrir un proceso de "limpieza de cara" con motivo de la expo del 92 y a partir de ahí ha perdido paulatinamente toda su identidad. Hay pequeñas calles en las que apenas viven sevillanos, porque todo está copado por las viviendas turísticas, y los negocios tradicionales han desaparecido casi totalemente para dar paso a tiendas de souvenirs, negocios de bicicletas y segways, bares para guiris y cadenas de supermercados que abren de lunes a domingo para surtir los pisos de turistas.


Negocios emblemáticos desaparecen, calle Sierpes.

Ese barrio, como tantos otros, ha dejado de ser un sitio para los vecinos, que han sido desplazados por las viviendas turísticas y el elevado precio de los alquileres y no es más que un escenario para turistas. La ciudad ya casi no tiene ciudadanos, tiene hordas de turistas que llegan en caravanas de autocares y cruceros y que inundan los tablaos flamencos postizos y las tiendas de recuerdos. No hay comercios tradicionales para surtir las necesidades de una población que vive, sino un negocio en torno al turismo masificado que lo devora todo de manera insaciable. Ya no quedan pequeños bares, mercerías, ultramarinos, ferreterías o droguerías regentados por familias, sino negocios franquiciados y sin alma.

Se terminó el barrio, del que han sido desterrados los vecinos, sino que impera el escenario monumental que surte a la horda sedienta de turistas.

Proliferan hoteles por todas partes


wikipedia

miércoles, 18 de septiembre de 2019

¿Somos todas drags?

"Drag queen", "drag-queen" o "transformista" es un término que describe a una persona que se disfraza y actúa a la usanza del estereotipo de una mujer de rasgos exagerados, con una intención primordialmente histriónica que se burla de las nociones tradicionales de la identidad de género y los roles de género.​

Trixie Mattel, drag conocida por su exagerado maquillaje

Es una forma de personificación femenina y transformismo en el que una persona altera su apariencia y los patrones de su personalidad para ajustarlos al comportamiento y apariencia de una mujer de caricatura, frecuentemente exagerando las cualidades estéticas asociadas popularmente a la feminidad mediante la utilización de vestuario flamboyant, peinados exuberantes y maquillaje, originado de una intención primordialmente cómica o satírica.
El origen etimológico de drag queen es debatido, una teoría surge en la época del burlesque victoriano durante la segunda mitad del siglo XIX en el reinado de la reina Victoria en Reino Unido. Durante el siglo XIX aparece la palabra drag (traducido del idioma inglés como "arrastrar"), que hacía referencia a las faldas y vestidos largos portados por algunos actores masculinos en los espectáculos de burlesque.​  Otra hipótesis popularmente aceptada es que la palabra drag se origina de un retroacrónimo Dressed As a Girl (vestido como chica), e incluso del retroacrónimo similar Dressed Resembling A Girl (vestido pareciéndose a una chica). Estos términos son solo hipótesis.​


Como mucha gente, me he enganchado al programa "Rupaul´s Drag Race". Tiene algo hipnótico y fascinante que al principio genera extrañas reticencias y después envuelve. Por si alguien no sabe lo que es, se trata de un concurso de TV que consiste en elegir a la "nueva superestrella drag de América", con personajes entrañables, divertidos y emotivos e hilarantes pruebas de actuación, canto y baile. Por supuesto el vestuario y el maquillaje exagerados son parte esencial del programa.
Se trata de vestirse de drag, no de mujer. Pero para ello se utilizan elementos propios del vestuario femenino como maquillaje, pelucas, uñas postizas, vestidos, etc... Normalmente la drag queen es un hombre homosexual que considera el drag como un arte que le sirve para expresarse y hacer actuaciones, pero per se la vestimenta es parte del mismo.

Rupaul, la leyenda drag. En qué se diferencia de una invitada a una boda pija?

Yo como mujer me pregunto, ¿hasta qué punto el drag es transgresor?
Porque es algo que practican hombres haciendo una burla y exageración de lo femenino. Apenas existen mujeres que hagan la operación inversa, lo que sería "drag king".

Cuando me arreglo para ir a una boda y voy a la peluquería para que me peinen y me maquillen de una forma en que jamás lo hago en mi vida diaria, me pongo un vestido y unos zapatos incómodos y exagerados y un tocado en la cabeza que si me lo pusiera para coger el autobús me tomarían por loca, ¿no estoy haciendo una especie de drag a la inversa? Es  decir, me estoy ajustando a las normas de vestimenta de género que se asignan a mi sexo pero por convencionalismo social, no por gusto ni arte.
Entonces, ¿qué hay de transgresor en que un hombre se vista como quiera y mientras tanto las mujeres tengamos que seguir un rol que muchas veces ya no encaja con nosotras ni la vida que llevamos? No sé,  tal vez es que hasta para eso nosotras seguimos sin estar liberadas de los estrictos roles de género que nuestra sociedad se encarga de perpetuar.

Mujeres normales de drag inverso


jueves, 12 de septiembre de 2019

Las relaciones líquidas del whatsapp

“Internet permite la creación en red, más allá de una suma de individualidades”.
-Manuel Castells-
¿Qué nos pasa con los móviles y el whatapp?
Cada vez hablamos menos, la palabra hablada escasea y se racanea, nos mandamos breves y monosilábicos mensajes para comunicar lo esencial o lo futil, pero no nos llamamos para hablar.
¿Dónde queda la comunicación? ¿Dónde la conversación? Por qué nos estamos deshumanizando tanto?
Parece que nunca tenemos tiempo para los demás, para estar con ellos, para tener una charla entre amigos y contar cómo va la vida. No quedamos a tomar café porque ya tenemos contacto diario mediante mensajes y eso nos da la falsa impresión de que estamos cuidando las relaciones.
Mandamos un ¿qué tal todo? y ya sentimos que hemos cumplido, pero la realidad es que nunca por escrito y con tan escaso tiempo de reacción además de la falta de atención que ponemos en lo que leemos y escribimos mientras estamos pendientes de otras cosas y de otras conversaciones, vamos a contestar con sinceridad. Un ¿qué tal? aislado no invita a sincerarse, a contar, a echar ese ratito de conversación tan necesario para los humanos.
A todos nos gusta que nos pregunten si estamos bien, cómo nos va la vida, en fin, tener contacto directo con otros humanos.



Esto es propio de la sociedad de la información y el consumo en que nos encontramos. Las personas dan más valor a la experiencia presenteal consumo puntual y poco responsable y a la satisfacción inmediata de las necesidades corporales e intelectuales. 
El amor líquido, pues, hace referencia a la fragilidad de los vínculos sentimentales, alude a la necesidad de no establecer raíces emocionales profundas con las personas con que nos cruzamos en la vida, a fin de permanecer desvinculados emocionalmente y así poder encajar en un entorno en constante mutación.
La aparición de las  redes sociales y las nuevas tecnologías ha tenido un papel a la hora de consolidar esta tendencia. Vivimos en un mundo en constante cambio, donde lo virtual y lo real se confunden con pasmosa facilidad.  La sociedad nos empuja a ello, a tener cada vez vínculos más débiles y flexibles, a echar pocas raíces allá donde vayamos. Así nos educan, así somos. Esto promueve la sensación de que no solo los objetos sino también las personas son consumibles.


El amor líquido puede ser divertido pero también es efímero, cosa que nos puede dejar  una sensación de vacío existencial. Las personas consumistas siempre están deseosas de comprar más cosas, pero eso no las hace felices porque lo material siempre acaba desvaneciéndose. 
El propio Bauman nos explica que muchas relaciones de hoy en día son «conexiones» más que «relaciones». Ya no estamos hablando únicamente de la primacía de las nuevas tecnologías y las redes sociales, ésas que nos unen con múltiples personas en el momento en que nosotros elijamos.
El individualismo busca sólo satisfacer necesidades puntuales con un principio y un fin, de ahí la idea de amor líquido, emociones que no se pueden retener y que se escapan fugazmente de las manos hasta desaparecer. vivimos en un mundo dinámico donde lo real en ocasiones se conjuga con lo virtual, una modernidad líquida donde muchas cosas parecen escaparse de nuestras manos. Establecemos relaciones inestables porque nuestra sociedad parece ensalzar a su vez unas relaciones humanas más flexibles
Bauman nos dice que para ser felices, debemos tener en cuenta dos valores imprescindibles: libertad y seguridad. La seguridad sin libertad es esclavitud, pero la libertad sin seguridad es un caos total. Todos necesitamos de ambas dimensiones para encontrar el equilibrio en nuestras vidas.

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